jueves, 9 de octubre de 2014

Una noche diferente...


La espera...


No era capaz de imaginar en ningún momento lo que esa noche me esperaba....

Sólo recibí unas ordenes muy precisas que debía cumplir, afortunadamente eso se me da muy bien con Él.

Irme a nuestra habitación y no salir bajo ningún concepto. (Vale, hasta aquí facil). Asimismo debía prepararme y  estar depiladita, duchadita, arreglada y con la ropa que él me había elegido, a la hora justa que me había dicho, a las 00:00 (qué adecuado iniciarse a media noche, pensé).

Me metí en el baño para dar curso a cada una de sus peticiones y para no dejar volar demasiado la mente, me dediqué en profundidad a mí concentrándome en quedar totalmente depilada y bien suave para él y lo que me pudiera pasar.

Cuando salí del baño, me encontré encima de la cama un conjunto de lencería rojo y negro transparente, unas medias con encaje en el muslo y unos zapatos de tacón que me había regalado.

Me dispuse a vestirme pero algo faltaba allí, no encontraba ningún tanga, ni braguitas ni nada similar.

También había dejado unas sábanas de látex para que las pusiera en la cama, según él más tarde iban a ser de ayuda.

En la tv de la habitación estaba ya viéndose mi serie hentai favorita, supongo que para entretenerme aunque el efecto fue aumentar aún más mi excitación y nerviosismo... No obstante, quería parecer tranquila y una vez hecho todo lo que me había pedido me eché en la cama y esperé hasta que viniera a por mí.

Andaba nerviosa, porque no sabía que iba a ocurrir esa noche, ni quien iba a venir ni... nada.

La espera cada vez se hacía más larga y yo no veía el momento que entrara por esa puerta para recibir otra orden.

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Finalmente se abre la puerta de la habitación, dando el último giro al nudo de mi estómago,  que hace ya mucho que ha sucumbido a los nervios. Él camina hacia mí con algo negro en la mano y me dice que me levante.

Voy hacia Él y ya solamente su mirada hace que me humedezca; se limita a mirarme de arriba abajo y me dice lo guapa que estoy.

Hace que agache la cabeza y con lo que resulta ser una pieza de tela negra me venda los ojos. No consigo ver absolutamente nada a pesar de intentar encontrar una pequeña rendija lateral o inferior que me permita una pequeña trampa… Mis ojos se quedan a oscuras, pero mis oídos retumban y dentro de mi mente cien ideas gritan al mismo tiempo...

Con mucho cuidado me lleva hasta el salón y me deja junto a la escalera, atándome a sus barrotes de hierro.

Estoy totalmente inmóvil, no puedo hacer más que separar un poco las piernas para estar cómoda sobre los tacones y quizá colocar mi cadera contra una de las barras... No puedo ver, y Él permanece callado. Intento agudizar mis sentidos, saber por el sonido, por el aire en movimiento, por una respiración o un olor desconocido si estamos solos o hay alguien más, pero no consigo sacar nada en claro y a duras penas resisto la tentación de preguntar, aunque sé que no debo y que además su respuesta sólo empeorará mi agitación...

Siento que pasa delante de mí y al poco escucho la puerta de casa, abrirse y cerrarse. No distingo si los pasos son de una o dos personas.. quizá están descalzos, quizá son más, quizá se ha ido y me ha dejado allí sola e indefensa? Se ha ido? Es posible que se haya ido?!!

No; no estoy sola. Noto alguien arrodillado delante de mí, y siento un aliento caliente que recorre mis piernas y se centra en un punto. Cada vez estoy más caliente y nerviosa, aunque ya no lo creía posible. Y ya por fin siento tocar su lengua en mi clítoris. Suavemente, un contacto corto y tímido, una tortura que me deja aún más caliente. Sé que es su lengua y su manera de hacerlo, hace que me vuelva loca.

Sube hasta mi boca y me besa, me pregunta porque hoy mi coñito sabe especialmente más rico y delicioso…

Me saca los pezones y los aprieta con sus dedos y a continuación me pone mis pinzas "favoritas!, aquellas que me muerden al despedirse de mí y que hoy aprieta tanto que ya al ponerlas consiguen obtener un grito seco de mi garganta. Sé que es absurdo, pero aún vendada le oigo y le veo sonreír tan claramente como a la luz del medio día, sumidos como estamos en el absoluto silencio..

No solo le basta con eso, sino que sus manos suben sin aviso previo por mis muslos y de un solo movimiento me introduce mi joya anal dejándome sin aliento. Un collar en mi cuello y la correa entre mis dientes completan mi atuendo y me pregunto que pensaría yo misma si pudiera verme así...

Me dice que no me mueva de allí, que no intente hacer nada. Y se va de casa, tarda en llegar.

Vuelvo a escuchar la puerta. Vuelvo a notar alguien entre mis piernas y pienso que este juego ya lo conozco. No... Esta vez no es 4th. Alguien sube la escalera y me agarra fuerte del cuello. Esa mano si la conozco pero entonces...
Esta vez no estamos solos…

Siento como se recrean los dos conmigo, como recibe ordenes de 4th, mientras el otro chico, supuestamente mi nuevo sumiso, que ironía que me conozca en esta tesitura, está arrodillado entre mis piernas.

Me tiene cada vez más húmeda y consigue que me corra en su mano y su boca varias veces. Mis piernas empiezan a temblar cada vez más y siento que no puedo aguantar y voy a  empezar a implorar a mi Amo que me suelte las muñecas...

Me da algo de beber y cuando creo que todo ha terminado, vuelven a empezar. Esta vez me introducen un huevo vibrador. Las vibraciones van y vienen de mi joya al charco entre mis muslos y su lengua jugando con mi clítoris hace que vuelva a estallar en gritos hasta correrme otra vez.

Ahora si que han terminado. 4th me dice que le dé las gracias al invitado que se marcha.
Vuelve a tardar en llegar y pienso que simplemente se está despidiendo, que pronto me desatará.

Cuando regresa, me pregunta si quiero seguir, que aún me queda alguna sorpresa más.

No me lo pienso, sé que quiero más.. Y.. Además... ¿a quién voy a engañar cuando aún me tiemblan las piernas y no puedo parar de morder mi labio inferior?

No pasan ni 5 minutos cuando se vuelve a escuchar la puerta.

Esta vez escucho tacones. Y noto como una lengua muy distinta a las demás empieza a comerme, mientras otras manos me tocan los pechos y me besan.

4th me pregunta si sé quien es. Ese perfume y esos pechos rozando con los míos, hacen que esta vez no dude y que sepa a la primera quien es. Mi queridísima Liz. Mi compañera de otras noches de lujuria, pasadas y futuras, que ha venido a compartir esta noche con nosotros...

Me quitan la venda de los ojos y la tengo por fin delante de mi. Parpadeo y lucho por enfocar hasta que todo lo que siento ahora son sus ojos de deseo clavándose en mi, sus manos rodeándome todo mi cuerpo, sus suspiros en mi cuello que la hacen tan apetecible!

Por fin me desatan, me llevan hasta el sofá, me dan de beber.

LIz y yo nos ponemos nuestras máscaras venecianas y mientras nos gozamos mutuamente, 4th nos informa de que va a exhibir sus juguetitos porque hay que compartir los buenos momentos, y cuando quiero darme cuenta, 1000 pares de ojos nos observan y adulan a través de amateur.tv mientras él simplemente se sienta a disfrutar de la escena y a charlar con ellos como si tal cosa...

Todo no puede ser más excitante y quiero que no acabe nunca! Estoy agotada y necesito un desahogo pero sé que habrá muchas más travesuras con Liz ante esa mirada indiscreta porque las dos hemos empapado ya nuestra ropa interior y la risa nerviosa que se nos escapa cuando cogemos aire al final de un beso no deja lugar a dudas de que estamos disfrutando con nuestro papel de objetos de deseo, controladas por Él y ofrecidas a la indiscreta mirada de cualquier desconocido con una conexión a Internet y un momento para dedicar al morbo...

Así que le pedimos de forma bastante convincente que nos lleve a la habitación y acabamos el juego en la cama, las dos comiendo, lamiendo y bebiendo de Él. Estalla con toda su leche en nuestras caras y boca. No dejamos caer ninguna gota, ella me limpia a mi, yo le limpio a ella y las dos a él, como hacemos siempre, como buenas amigas que somos, y agradecidas como estamos por el halago que supone su orgasmo para nuestras lenguas... Muy especialmente yo, claro, tras la inesperada noche que he vivido...

Ahora si que ha terminado el juego, tumbada en la cama siento que no puedo mover ni un solo músculo de mi cuerpo... Me dejo arrastrar por el agotamiento, sintiéndome segura y satisfecha, feliz por saber mi deber cumplido y agradecida por saberme protagonista de semejante noche de placer, y una vez más, como cada noche, me quedo dormida entre los brazos de mi querido 4th...



La compañía...



3 comentarios:

  1. Enormes y húmedos son mis agradecimientos por dejarme formar parte de estos bellos encuentros..a vuestros pies.

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  2. Es un placer siempre tenerte con nosotros Elisa.. nos quedan muchas cosas por hacer y por contar aquí! ;) Gracias por lo cariñosas que suenan tus palabras.. ;)

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  3. Uffffffff. Que pasada. Que sorpresa más bien organizada. Besos

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