Mostrando entradas con la etiqueta aberraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aberraciones. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2022

Feministas, Feministos y Aliades

De los aliades se puede decir cualquier cosa, que se lo merecen. (Ojo, que esto también es sexismo)

Empezamos, como es costumbre, por las obviedades: es inaceptable discriminar a una persona por su sexo, raza, identidad, credo u orientación sexual. También lo es por su forma de vestir,  la música que escucha, el equipo de fútbol al que anima, su nivel socioeconómico o tener un apellido que nos suena ajeno.

Tenemos mucho por lo que alegrarnos de las injusticias que hemos ido dejando atrás en este sentido, y mucho más por recorrer. Pareciera (por los medios, al menos hasta que Putin puso de nuevo el miedo en todos nosotros) que sólo o principalmente en materia de sexo, género y orientación, pero no: la aporofobia se agrava, los extremos políticos se distancian, el inmigrante sigue en el punto de mira y la desigualdad aumenta en casi todos los paises que entendemos como "occidentales".

Sin embargo, como yo aquí he venido a hablar de mi libro (si no te suena la referencia, o Paco Umbral, a lo mejor una de las cosas que nos separan son unas cuantas vueltas al sol), y habiendo ya hecho una primera aproximación en ¿Soy un señoro cisheteronormativo? ¡Yo creo que no! (Pero estoy abierto a opiniones),  pues vamos con lo mío, y cada cual que reme por su bote.

Me da la impresión cuando intervengo en cualquier conversación que toca estos temas, de que existe un a priori sorprendente: cuando se habla de igualdad, hemos de partir de que, como hombre (sí, vale, ¡y cishetero!),  lo único adecuado es callar y escuchar, porque nada puede aportar quien no ha sido (o se ha sentido) mujer.

Que es un elemento discriminador basado en el sexo, no se le escapa a nadie. O en el género, o en la orientación, elija usted su veneno... Que es un argumento falaz, creo que a casi nadie. Como sociedad todos nos reservamos el derecho a opinar de casi todo, puesto que a todos nos afecta, y nos resultaría absurdo decir que sólo los que viven junto al mar pueden tener un sentir sobre la protección de las playas, o sólo los que comen carne tienen derecho a preocuparse de cómo se trata a los animales de granja.

¿Estarán dispuestos los veganos a aceptar que nada tienen que decir sobre los mataderos, o los que están exentos de pago del IRPF que en nada tienen derecho a opinar sobre los presupuestos del Estado?

Y sin embargo, cuando uno intenta participar de este debate, a mucha gente por lo demás cabal y aparentemente normal, le parece propio que no existe ese derecho a la participación meditada y respetuosa, si no sólo el silencio o la reverencia, la aceptación de la doctrina ajena (como si hubiera una sola doctrina, o un sólo feminismo, pero en cualquier caso, la de la mujer que uno tenga en frente en el debate de turno) y "no te pongas estupendo, José Ramón, que se te ve el plumero".

A los hombres, en algunos foros, se nos ve el plumero y el patriarcado y la influencia de nuestra rancia educación incluso antes de abrir la boca, y según uno diga "A es el caso" o "No A es el caso", será señoro o aliade, pero nunca participante legítimo.

¿Que por qué siento legitimidad? Si no vale el hecho mismo de ser un participante más de una sociedad que se pretende plural e igualitaria (y habría de valer), incluyamos la que se deriva de la ocupación más principal que uno puede tener: por ser padre. 

Siendo perfectamente legítimo que Lola, 56 años, soltera, psicóloga, sin hijos, opine a grito pelado sobre la educación de las niñas, el trabajo sexual, los cuerpos en la publicidad o los pronombres inclusivos, por lo que puedan todos estos asuntos influir en el mundo en que Lola vive y que tras Lola quede... ¿no será igualmente válido (argumentaría que más incluso, puesto que el motivo es menos individualista en origen) que Luis, 42 años, casado, enfermero, con dos hijas, se interese de forma sincera y quiera formar parte de todos esos debates desde el deseo de crear el mejor de los mundos posibles para sus niñas?

Si antes de ser padre no aceptaba este silencio forzado, siéndolo me es inimaginable. 

Si alguien no entiende que no hay mayor "ismo" ni más elevado que el que uno siente por sus hijas e hijos, poco conoce de la condición humana. Si el feminismo que viene no entiende que los cismas de una sociedad no se pueden atacar dividiendo, que discriminación sexual es también mandar callar a la mitad que te es extraña, y en definitiva, si no se nos permite a los que más sinceramente queremos un mundo mejor para las mujeres (para todas las mujeres, elijan mis pequeñas el camino que elijan en su vida) participar y poner nuestro granito de arena para crearlo, ni es igualdad, ni es feminismo, ni es debate, ni podrá triunfar en eliminar aquellas partes más feas de nosotros que en realidad encarna.


viernes, 14 de mayo de 2021

¿Soy un señoro cisheteronormativo? ¡Yo creo que no! (Pero estoy abierto a opiniones)




No me ha pasado sólo una vez. También es verdad que uno se va metiendo en los charcos que le apetece, y supongo que de alguna manera se lo acaba buscando, pero ya me han llamado varias veces "señoro".
Ese señoro se ha acompañado en ocasiones de ese apellido de cis, o cishetero, cisheteronormativo, constituyéndose ya en adjetivo lapidario y derrota dialéctica segura. Y ya una vez ha pasado a un puntual "pollavieja" que me parece que entra en el insulto vulgar y sin gracia, y sí, para insultar bien hay que tenerla, so pena de quedar peor el insultador que el insultado. 

Yo de todas formas, cuando oigo algo que no me suena, siempre reacciono igual, y voy y lo busco. Sabía que bueno no iba a ser, pero resulta que dado que es un neologismo, las fuentes difieren un poco en su significado. 

Así que decido coger el de la cuenta @Dneologismos , en:


Que si bien no es la RAE, al menos parece que se especializan en este campo. 

Y nos dicen que " "Señoro" tiene un sentido despectivo, señala a los varones que tratan de forma condescendiente a las mujeres o dudan de la legitimidad del movimiento feminista. " 

 Buceando un poco, parece sacado directamente de la definición aquí recogida por la filóloga Lola Pons, que tomaremos como fuente principal (es habitual que los neologismos se definan académicamente a través de su uso en prensa escrita, mientras se asientan y cristalizan).


Luego vemos la parte de cisheteronormativo, y resulta que se define, en una web LGBTQ+ que tomamos de ejemplo, como aquel discurso que cree que la heterosexualidad y el ser cisgenero es "la norma" (en español tiene esto algunas diferencias con ser "lo normal") y debe privilegiarse por encima de otras opciones.

 

Sabiendo ya lo que me han llamado, procedo no a indignarme, que no sirve para nada, si no a preguntarme por qué. Y me meto de nuevo en el jardín.

Empiezo por una reflexión que me parece valiosa, en cualquier situación: antes de intentar arreglar algo, asegúrate de entenderlo en profundidad. 

No me considero un señoro porque si hice una crítica (y ni siquiera era tal, si no algo que tocaba tangencialmente alguna idea de esta vertiente del nuevo feminismo) no fue condescendiente, fue simplemente crítica, y no me considero cisheteronormativo porque firmemente creo que ninguna opción sexual o identidad de género debe tener de por sí privilegios sobre ninguna otra.

Sobra aclarar que "feminismo" es ahora una palabra muy difícil de utilizar. 

Hay quien se dice feminista por defender la igualdad entre hombres y mujeres. Hay quien dice que la igualdad entre hombres y mujeres es una verdad fundamental y no necesita como tesis un nombre propio, bastaría con ser no-sexista para decir lo mismo. 

Hasta aquí, hablamos de obviedades.

Hay quien, y aquí empiezo al menos yo a chocar, defiende un feminismo contra el hombre, contra "el patriarcado", contra el capitalismo, contra la opresión, contra el acoso, contra la depilación, contra el trabajo sexual, contra la pornografía, contra la carne roja, contra el sexo heterosexual, basado en el lesbianismo reivindicativo o entendiendo que el coito con penetración es violación sin paliativos.

Cuando se empieza a caer en este agujero, los conceptos se mezclan, el discurso se endurece, y cualquier voz disonante es un ataque directo y puede ser desechada con términos como señoro, que evitan con un ad hominem hablar de las ideas al descalificar de raíz al que las cuestiona.

Léanse bien ambas definiciones y llegaremos a un par de conclusiones que creo que están en el corazón de la imposibilidad que tenemos de establecer diálogos moderados cuando tocamos ciertos temas con quienes pertenecen a este movimiento. Al menos yo, veo claramente en ambas el mismo error de base:

En la primera, se puede ser señoro por ser despectivo (¡muy mal, señoro merecido!), o por "dudar de la legitimidad del movimiento feminista". Esta segunda es difícil de establecer, y claro, si el movimiento feminista la persona con la que hablo lo entiende como el feminismo de Dworkin, con perlas como: "sexual penetration may by its very nature doom women to inferiority and submission, and "may be immune to reform"", entonces sí, cuestiono su legitimidad por razones que ahora seguirán, y no merezco por ello ser insultado, por más que sus tesis y las mías difieran.

Andrea Dworkin es una de las referentes de este movimiento, y estas cosas no las digo yo, las dice ella:


Así que si estás en desacuerdo con algo, eres señoro, y no hay lugar a la réplica.

En la segunda, se mezcla aquello de entender algo como "la norma" y de considerar que se ha de privilegiar unas opciones sobre otras. Y creo que aquí también estamos mezclando y da origen a la incomodidad de muchas situaciones en las que por muy buenas intenciones que uno tenga, nunca puede llegar al nivel de sensibilidad requerido por el otro, si está por ofenderse.

Que ser cisgénero y hetero es "la norma", como que es lo más habitual, es una verdad estadística. No deberíamos cargarlo de ideología ni de intenciones ulteriores. Es lo que sabemos, es lo que se espera de la distribución en cualquier mamífero, y es por tanto lo mismo en nosotros que en todos los primates que conocemos, con cierta variabilidad pero siempre de forma muy clara.

Para esto no hay que tirar de ideología tampoco, nos podemos remitir a los datos que existen, por más que sean incompletos, sesgados, antiguos o lo que se quiera, son los que hay, y sustituirlos por los que a uno le convienen para su ideología, nunca lleva a nada bueno.


En el límite, la distribución es de un 80% para individuos heterosexuales que se identifican con el género que se les asignó al nacimiento por sus genitales externos, y un 20% de "otros" en el que cabe una tremenda variabilidad, como todos sabemos. Y muy en el límite si observamos que en una ciudad como San Francisco, legendaria para la comunidad LGBT, las encuestas arrojan en realidad un 15% de individuos que se identifican como algo distinto a heterosexual cisgénero.

Así que de nuevo no me considero cisheteronormativo, porque soy cisgénero y soy hetero, pero respeto absolutamente el derecho de cada individuo a definir su género, su orientación, sus pronombres en su vida privada (otro día vamos a este charco) y los objetos de su deseo. 

Cabe separar el saber que algo es "lo más habitual" y actuar en tu vida normal de acuerdo con esta heurística, sin ánimo de ofender y como hacemos casi todos, o creer que por ser lo más habitual es mejor que otra opción y debe fomentarse su supremacía, como no debería hacer nadie. Y es mi caso.

"Pero 4th, no se debe generalizar." De acuerdo... Distingamos:

Una heurística es un atajo, una norma rápida que se cumple en un porcentaje lo suficientemente alto de casos como para resultar útil en nuestro navegar el día a día. Se usan en la resolución de problemas de todo tipo, desde la programación al lenguaje, la burocracia a las matemáticas. Una heurística es que si te chocas con alguien en una calle de Madrid, te disculpas en castellano, y si es en Londres, lo haces en inglés. Que si ofreces un apretón de manos sacas la derecha o ves una persona con barba le asignes en tu mente el género masculino.

Ninguna de estas cosas significa que no sabes que existe gente zurda, que sólo habla polaco, o mujeres con barba, ni que si te los encuentras pienses que son inferiores en algo. Cuando tu experiencia concreta se sale de la norma esperable en la mayor de los casos, corriges el curso, reevalúas, y, si sabes polaco, przebaczenie!.

Las heurísticas son necesarias porque no podemos recabar información completa de todo, todo el tiempo. Es materialmente imposible llegar a una reunión de 20 personas en Barcelona y asegurarse de que todo el mundo habla catalán antes de empezar. Según tu experiencia previa, puedes empezar a hablar en castellano y "acertar" porque hay asistentes que no entienden el catalán, o hablar catalán y "acertar" porque todos lo comprenden, o empezar en cualquiera de los dos y ofender a alguna gente sea cual sea el caso, si se quieren ofender porque no uses el lenguaje local, y otros porque no tengas la sensibilidad de anticipar que no todo el mundo es de tu rincón del globo.

Así pues, una heurística es una necesidad ineludible, y seas quien seas, las empleas a cada minuto, tenlo por seguro. Estoy incluso dispuesto a conceder que una heurística válida es que cuando un tío como yo te contesta en twitter, se trata de un "onvre" con ganas sólo de molestar. (Onvre y mansplaining merecerían otra entrada completa).

Generalizar, en este caso, es que una vez aplicada la heurística y con pruebas en contra, la generalización aplaste a la realidad y se imponga. Que si me muestro dispuesto a elaborar y exponer ideas, a la posibilidad de estar equivocado, y muy interesado en especial en aquellos puntos en los que aprender que lo estoy me sirve para refinar mi pensamiento, te de igual y como soy hetero, tengo 41 años y nunca he tenido que vivir las dificultades de ser mujer o sentirme otra cosa que lo que los demás asumen que soy, pues ea, "señoro, onvre, mansplainer y tú a callar en el rincón del cishetero". 




Se encuentra uno, al fin, denostado y metido en una definición por encontrarla francamente confusa e incompleta, mezclando hechos o legitimidad con actitudes, ideas o valores, en un potpurri que para lo que sirve es para silenciar al disidente. 

Llegamos al fin como con todos los extremismos a las contradicciones más flagrantes, y del discurso de esta parte del feminismo (que yo desde luego no considero EL feminismo), se desprende que yo, varón heterosexual y que me identifico con el género que me dieron al nacer, soy parte de la mayoría, y como tal no tengo derecho ni a opinar ni a proponer y soy de alguna forma inferior por razón de mi orientación sexual y mi identidad de género porque al no haber elegido ninguna de las alternativas, me estoy quedando atrás en la historia.

Y no, "señoritas" (jode, lo sé, así se ve por dónde pica lo del señoro). Así no. Concretamente yo tengo algunos deseos fuera de la norma. Concretamente yo vivo mi sexualidad y mis relaciones afectivas fuera de la norma. Concretamente yo me esfuerzo cada día por entender otras formas de ver la vida, y al entenderlas aprender a respetarlas e incorporarlas a mi visión del mundo. Y no puedo aceptar que ni siquiera con alguien como yo se puedan tender puentes.

Quienes así llaman señoro a diestro y siniestro a cualquiera con pene que osa hablar, han caido en uno de los errores más comunes y graves a los que lleva la pasión por una idea. Con la fé del converso, han aceptado la totalidad de su pensamiento, la imposibilidad de que sea cuestionado, y la supremacía de la ideología por encima de las ideas, y han acabado en actitudes de sexismo, de discriminación por razón de género y de intolerancia al que es diferente, en una cruzada por demostrar su propia alienación y pagar con la misma moneda, caiga quien caiga. 

Hay algo muy tentador en saberse víctima de una injusticia sistémica. En esa mezcla entre el patriarcado, el capitalismo, las élites intelectuales, la raza, el género, la identidad sexual... Por supuesto que hay jerarquías, hay desigualdad, hay situaciones horribles que debemos afrontar y mejorar en sociedad. No podemos sin embargo vernos como individuos puramente como víctimas o a otros como verdugos.

De sobra entiendo que hay dificultades que las mujeres entrañan que nunca conoceré en mi propia experiencia. Uno puede hacer ejercicios de empatía, y por supuesto interesarse por lo que atañe a su hermana, a sus hijas, y a todas las mujeres importantes en su vida. En última instancia, no es lo mismo ponerse en los zapatos de otra persona, que estarlo. Y esta vivencia individual ha de llevar a que nos escuchemos, a que nos demos mutuamente voz y si bien no podemos evitar aplicarnos heurísticas, no nos apliquemos a la fuerza las generalizaciones.

¿Es más fácil la vida siendo hetero que gay? Muy posiblemente. Y siendo rico que pobre, y siendo blanco que negro, y siendo guapo que feo, y siendo delgado que gordo, y siendo gracioso que tímido, y siendo suizo que angoleño.

Todos estamos en el sistema y todos recibimos de sus partes buenas y malas privilegios y bofetones que no nos hemos merecido. Afrontar los problemas sistémicos, fomentar las condiciones de una verdadera igualdad de oportunidades y derechos, establecer uns mínimos en los que la individualidad no se vea encorsetada por la moral de la mayoría, son aspiraciones loables en las que es fácil ponerse de acuerdo.

Pero las divisiones transversales a las desigualdades que afectan a cada individuo son infinitas y si en un eje sales con ventaja, habrá otros en que sea al contrario. 

Si X se siente oprimido por ser gay pero sus padres tenían dinero y ha podido estudiar lo que quería en la universidad sin necesidad de becas pero Y es hetero y no ha podido hacer esa FP de informática que le atrae tanto porque lleva desde los 16 necesitando trabajar, ¿quién es el alienado? Si A es una mujer trans queer con una discapacidad, blanca, de nacionalidad española y con una ayuda del Estado y B es un inmigrante negro que ha tenido que jugarse el cuello en el mar por la "oportunidad" de vender gafas de sol a 3 euros en una acera, ¿quién de los dos tiene derecho a contarle al otro su desgracia y hacerle culpable de ella? Si C es una mujer que limpia escaleras de sol a sol en un barrio de Madrid y D es un hombre trabaja en un taller en Indonesia para hacer las camisetas que C se compra en Primark, ¿quién es el opresor? ¿Y si C es una mujer joven y atractiva y X un varón poco agraciado de 70? ¿Cómo se "comparan" ellos?

No por ser yo un varón cuando hablo debe acusárseme de "mansplaining" igual que por supuesto (no me creo que haya que decirlo), no por ser mujer mi interlocutora debo pensar que ha de plegarse a mis razones. Seamos ambiciosos socialmente, y humildes individualmente. Dejemos que las ideas luchen entre sí por sus propios méritos y no por los genitales de la persona que las defiende, o lo que le gusta que le hagan en la cama.

Al final se trata de eso, ¿no? de no ver el color, ni la raza, ni el género, sólo a la persona, pero de ida y vuelta.

Dime que estoy equivocado, que no entiendo, que debo considerar esto o lo otro... Pero con la parrafada que te acabo de soltar, ¡no me llames irreflexivamente señoro para no tener ni que escucharme, que no me lo merezco!

Bueno, qué... ¿Charlamos?


viernes, 2 de abril de 2021

Everything is about Sex




A menudo me pregunto, o me preguntan, si vivir una sexualidad y un modelo de pareja y de relaciones alternativo (¡y que poco me gusta esta palabra!) no supone un esfuerzo excesivo, un protagonismo del sexo y el deseo inmerecidos en la vida de uno y llamado a desequilibrar el resto de aspectos del día a día y a sacrificar en cierta forma el marco de proyecto vital por la gratificación inmediata y poco contenida.

Sería algo así como permitir que mi "Instant Gratification Monkey" dirija mi vida sexual y familiar. (Esto tiene una explicación, y este blog saldrá mucho por aquí en el medio plazo porque me parece un hallazgo. Ve aquí y disfruta. Por si no lo conocías, de nada.)


Cuando esto ocurre me acuerdo también de una cita atribuida a Oscar Wilde (no me he parado en comprobar si es apócrifa, quizá nos lo aclaren en los comentarios): "Everything in the world is about sex except sex. Sex is about power." (Actualizo: si me he parado y como siempre, es más complicado de lo que parece y probablemente nunca lo dijo Oscar Wilde. Si tienes curiosidad, sigue por aquí.)

Y por supuesto la cita es hiperbólica y existen la familia, el placer intelectual, la bondad espontánea, la amistad y la empatía... Pero todos sabemos cuando miramos con sinceridad en el fondo de nuestras motivaciones y en los deseos e impulsos que pueblan la vida diaria que Oscar Wilde mete el dedo en la llaga y tiene más razón de la que a nuestra sociedad le gustaría admitir. Hay otras cosas, pero dejémoslo en que "almost everything".

Hay un camino facilmente marcado en las relaciones de amistad, de familia y de pareja, que se puede recorrer casi de memoria sin pedir ni dar explicaciones y sin necesidad de reflexión. Es una memoria social, colectiva, anterior... Tiene su razón de ser y puede verse bajo muchos puntos de vista como justificada antropológicamente, como un instrumento práctico, como una realidad histórica, como un constructo socioeconómico... Si bien es verdad que es más nueva y menos estable de lo que tendemos a pensar, tanto en el tiempo como en el espacio. (Sí, esto es oooootra entrada).

A algunos este camino "fácil" nos produce no obstante una suerte de tremor sordo, como de fondo, un desasosiego indeterminado y muy dificil de explicar, pero parece que a cambio por lo menos podemos contar con que este guión ya tan conocido ("ándame por lo segao", decía siempre mi abuela) está libre de minas explosivas. Con el tiempo te das cuenta de que no, de que las trampas aún acechan y de que las rosas pinchan aunque mires a otro lado.

Me viene a la mente algo muy de 2021, y es el discurso de algunos para criticar esta o aquella vacuna. "Produce trombos", "no está suficientemente probada", "tiene efectos secundarios"... Incluso si no exagerasen los datos para apoyar su posición, y lo hacen, parecen perderse el error fundamental del argumento:

Muchacho, no estás eligiendo entre asumir los riesgos de vacunarte o no. Estás eligiendo entre asumir los riesgos de vacunarte y los de contraer COVID-19 de forma natural y echar los dados a ver cómo te afecta. Y esto sólo en un nivel de egoísmo absoluto, sin entrar ya a cómo afecta la vacunación masiva a la sociedad en general.

¡VACÚNATE!

Así, cuando uno intenta pensar por sí y para sí un modelo de familia, relación, sexualidad  y sinceridad un poco fuera de lo común, se encuentra a los que gustan de anunciar el castigo de las siete plagas de Egipto y el fuego eterno para quien se atreva a morder de la manzana prohibida y hacer preguntas que no debe... 

Estos delimitadores de las primaveras, que tan poéticamente bautizó Silvio, se olvidan convenientemente de apreciar que la vía sancionada por ellos está lejos de ser un camino de rosas. La familia nuclear de papá, mamá, pedrito y silvia es ya casi una rareza, la tasa de divorcio está en un 60% y todos sabemos que la aparición de nuevas formas de relacionarse, de entender el género, el sexo, la identidad, la familia y las relaciones es imparable. 

Nuestra época no ha inventado nada nuevo, y no con todo estaremos de acuerdo, pero desde luego la oportunidad de poner patas arriba todas estas cuestiones supuestamente ya contestadas la estamos cogiendo con entusiasmo.

Así pues, el Cuarto Muro será durante una temporada un lugar para la reflexión sobre ese "Almost" también, que rodea y contacta con el sexo, pero no es el sexo. Sobre la aventura de compartir y explorar territorios desconocidos con curiosidad sincera, sobre la entrada que me debo de "Sexo sin amor / Amor sin sexo", y de vez en cuando, sí, sobre lo que siempre se ha traslucido de mí en mis textos, para un ojo mínimamente atento, que sería la última parte de la cita... 

Sex.. Sex is about power. Las expectativas de un cuerpo te llevan hasta la cama, pero sólo la pasión por el juego puede llevarte más allá....

martes, 19 de enero de 2021

The Big Bang Theory

¿Se titulará así por eso? El mundo gira, y lo hace alrededor de ti y de los que te quieren...
¿Se titulará así por eso? El mundo gira, y lo hace alrededor de ti y de los que te quieren...



Eres el centro del universo.

No sé bien de dónde ha salido el impulso, pero me he encontrado más de treinta borradores a medio escribir y hay algo en una tarea inacabada que es difícil de resistir para nuestros impulsos TOC; o no?

Esta entrada además es una conversación que se me da a menudo, o a lo mejor es que se la suelto a todo el que se deja, como queráis. Hoy toca tenerla conmigo mismo, para no bajar la guardia.

Soy un tío racional... Sé que se me nota. De todo saco el enfoque científico, el dato experimental, la explicación reflexiva y que intenta abarcar tanto el caso general como el particular; así que disfruto estableciendo relaciones entre mis aficiones y mis lecturas y lo que observo a mi alrededor, en este caso en relación con el enfoque liberal de las relaciones humanas.

Y es que hay una realidad cósmica que nos dice que la Tierra, este punto azul pálido en el que vivimos, no es nada especial.. es sólo uno mas entre innumerables planetas similares, formando parte de sistemas que se parecen mucho al de nuestro Sol, aunque algunos de ellos estén a miles de millones de años luz de aquí.. (ahora mismo pensamos que la edad del universo (y por tanto la distancia más lejana de la que nos puede llegar información) está en el entorno de los 13.7 miles de millones ("billions"));

Al mismo tiempo, resulta que es el centro del universo. En un sentido muy real, aunque no en el que quisieran las religiones de uno u otro signo.

Y de ese "punto azul pálido" que a la vez es una roca no muy especial y la protagonista del Todo y de la existencia humana, con mayúsculas, el centro eres tú.

No se trata de una consigna para millenials con problemas de autoestima, es simplemente la constatación de que, por definición, uno sólo conoce lo que le llega a tocar de alguna manera la existencia o el entendimiento, y esa esfera de acción y comprensión tiene su centro en el propio ombligo. 

Así, no es difícil de entender que las gafas de nuestra experiencia, de la gente a la que tratamos y las vivencias que nos cuentan y de los eventos vitales propios que para el mundo son anécdotas y para nosotros son el mundo, son las que tiñen todo lo que vemos.

De tal forma que yo sólo conozco realmente "mi mundo", pero debo tener cuidado de no confundir eso con "el mundo", y para ello me vacuna el leer, escuchar, preguntar e insistir en ser consciente de "los mundos", múltiples y diversos, en ocasiones casi incomprensibles en el sentido de que yo no podría verme viviendo a gusto en ellos, pero en cualquier caso tan reales o ficticios como el que yo me he construido.

Enlazando con el principio... Sólo quería hoy volver sobre el valor que tiene estar permanentemente atento a la diferencia entre hechos y opiniones, y entre juicios a medio formar para salir del paso e ideas que atesorar y defender.

Hace ya años que me esfuerzo por mantener esta idea viva en mi juicio de lo que veo en mí y en otros, como se refleja por ejemplo en estas otras entradas:

http://cruzaelcuartomuro.blogspot.com/2012/09/matroshkas-liberales.html

http://cruzaelcuartomuro.blogspot.com/2012/10/falsa-dicotomia-falso-espectro.html

http://cruzaelcuartomuro.blogspot.com/2012/07/los-limites-de-la-imaginacion-los.html

http://cruzaelcuartomuro.blogspot.com/2012/02/la-falacia-de-lo-natural.html

De ahí que quiera hoy, porque sí, insistir en ella y por qué no, si alguien aún se topa con estas letras, preguntaros, ¿qué parte hay de vuestro mundo que creéis que a otros normalmente les cuesta entender pero podría enriquecer su existencia?

Enlazo así con mi siguiente post, que lleva unos meses pululando por salir de mi cabeza... "Sexo sin Amor / Amor sin sexo"... Y de él volveré aquí, para seguir después de escribirlo. Porque puedo y soy el centro de todo, ¿no es eso?

sábado, 21 de septiembre de 2019

DISC Theory 1 / ?

En estos días me he topado con una película sorprendente, "Professor Marston and the Wonder Women". Sorprendente por lo inesperado de la historia y por la forma en que pareció aparecer en Netflix de la nada, más que nada. 

No es tampoco una película revolucionaria ni al recomendarla digo que esté de acuerdo con todo el enfoque, pero... ¿acaso alguna pelicula, libro o idea superan semejante estándar? El caso es que recomiendo a todo el que lea este blog que la vea, ¡intuyo que algo os dirá!. Y si inspira debate, para 
eso están el correo o los comentarios.

Una nota curiosa es la teoría subyacente que está desarrollando uno de los protagonistas. El profesor Marston del título que en realidad es más bien un espectador de los acontecimientos, y como mucho un analista de los mismos que intenta facilitar y lubricar la relación entre las verdaderas protagonistas. 

Expone de forma breve y casi tangencial su "DISC theory" que no conocía pero que tiene la capacidad sintética de las ideas simples pero de calado en nuestra psique. 

DISC se referiría entonces a las cuatro pulsiones principales del ser humano en su relación con otros:

Dominance // Induction // Submission // Compliance

Dominance


O, claro, Dominación // Inducción (o algo así como convencimiento quizá sería más natural a nuestro idioma) // Sumisión // Cumplimiento (o algo así como obediencia, aunque con una nota peculiar de obligatoriedad quizá no del todo voluntaria).

Por claridad y por no meternos en camisa de once varas en las traducciones y las connotaciones que se pierden al hacerlas intentaré mantenerme en lo que yo entiendo que era su intención en el idioma original, aunque el propio asunto de los significados que se añaden o pierden en la traducción no carece de interés.

Induction


Como dato curioso, buscando información sobre DISC theory online se comprueban dos cosas: la primera que parece que esta viva más como una herramienta de coaching y análisis si se quiere un tanto laxo en el mundo de la autoayuda, y la segunda que múltiples fuentes (como esta, por ejemplo) han cambiado Submission por Steadiness (algo así como calma, firmeza, estabilidad), lo cual de nuevo tiene una lectura curiosa en lo que se refiere a la relación entre los conceptos pero parece revelar asimismo la intención de eliminar la sumisión del análisis probablemente por hacerlo menos susceptible de herir determinadas susceptibilidades.

Sigamos, que como es mi costumbre me pierdo por las ramas: no creo que la teoría sea mucho más que una herramienta curiosa para pensar sobre nosotros mismos, un cristal por el que vernos, pero eso mismo ya es bastante. Con ese enfoque en mente, no me he dedicado a estudiar demasiado lo que Marston dijo sobre ella antes de escribir esta entrada (aunque seguramente lo haré en las próximas semanas) sino a reflexionar sobre lo que yo entiendo al analizar el mundo según este paradigma.

Submission


Dominance y Compliance parecen situarse en opuestos no demasiado deseables. Uno obliga, gobierna mediante la fuerza o el miedo, y el otro cumple lo ordenado pero oculta a duras penas que no dudará en aprovechar la oportunidad de eludir la obligación si cree que puede eludir el castigo.

Llevados a la vida diaria, a la educación de los hijos o a la política, parece fácil entender cómo se relacionan con aquellos que creen que solo puede gobernarse a los hombres mediante el miedo, o que se ha de educar bajo la amenaza de castigo, o aceptar las normas establecidas sin disputa por evitar las consecuencias indeseables de desafiarlas.

Compliance


Es difícil pensar que muchos queramos vernos a nosotros mismos como habitantes voluntarios de esos dos polos opuestos, aunque, por supuesto, todos estamos en una u otra de esas posiciones en relación a otros y según el momento y la circunstancia.

Más interesante resulta entonces para mi el análisis de Induction // Submission, y cómo Marston parece indicar que donde las anteriores expresan la resolución violencia de nuestros conflictos interiores y externos, estas otras dos dimensiones, con solo incorporar la libre voluntad a la ecucación esconden los mayores placeres de la psique humana, complementarios y simétricos. 

Insistamos una vez más en la nota distintiva: el cumplimiento sería involuntario, forzado, algo contra lo que luchar y de lo que desprenderse, causante de sufrimiento. La dominación sería violenta y forzosa, se apoyaría en el castigo y la falta de seguridad en los méritos y la justicia del criterio propio, provocando asimismo dolor e incertidumbre... Pero en cambio la sumisión sería libre, voluntaria y placentera, y la inducción sería pacífica y honorable, porque parafraseando lo que parece que Unamuno nunca dijo, "si no vence, al menos convence". Serían, si se hace bien, ámbitos para el placer y las certezas, en los que la mente humana se mueve por inclinación natural...

El por qué esto habría de ser así, o el comentario de los cuatro aspectos, uno a uno, podrían ser objeto de otras entradas, ¿si ustedes gustan?




viernes, 7 de febrero de 2014

Eppur si Muove (II)




L. , la clara protagonista del fin de semana, por sus evidentes encantos y por ser al tiempo la homenajeada por su marido, la acariciada, besada, azotada y fotografiada ávidamente por ambos, y por qué no decirlo... el objeto de deseo de cuantos leéis este blog si acaba decidiendo que algunas fotos suyas adornen esta entrada, ha escrito un pequeño comentario, que me pide que suba al blog. 

Yo os aseguro que no le sé negar nada a L. Y dudo que haya alguien que pueda.. Además resulta que L. encima de sus otros evidentes atributos, usa la Lengua casi (sólo casi L, lo siento.. ese placer no puedo compararlo) como la lengua. Así que aquí está... Y si tiene tiempo y nos honra con ella, quizá pronto sea una nueva pluma? Desde luego yo espero que pronto tengamos un nuevo encuentro.

Muchos besos L, y ánimo, A! 3 menos. Son 100 días!


El mensaje de L:

---------------------------------------------------------

Sintiéndome un poco responsable de esta magnífica aventura, me menciono desde mi "humilde" posición de protagonista de la misma.

Me felicito de haber elegido tan bien a un compañero insaciable de juegos, complaciente, que a nada decía que no, y que  con dulzura me pedía sutilmente azotarme, lo que acabó siendo una obsesión de querer hacerlo más y más...

Esa mezcla de dolor/placer generaba sentimientos contradictorios. Quizás porque me intimidaba estar entre dos hombres y negarme a sus extrañas a la vez que excitantes apetencias sexuales, en medio de una ciclogénesis explosiva,  algo que me hacía sentir tan zorra y princesa a la vez.

Este es nuestro "oscuro mundo de enfermos y degenerados", a lo mejor mal llamadas raro pero el raro es el que lo mira y no el que lo enseña. Al fin y al cabo al que tengo que “rendirle cuentas”  está disfrutando de este momento más que yo.

La esencia es demostrar que me ha gustado, que me han quedado ganas de más...

P.D:” CARPE DIEM”.

----------------------------------------------------------------------------------------------

Ahí queda eso.. ;)

jueves, 9 de enero de 2014

El perdón...



Y llegó, aunque tan tarde, y aunque sea en pocas líneas debo insistir aquí en que lo expresen como lo expresen, no es que el Reino Unido haya "perdonado" a uno de sus mayores genios, si no que ha pedido perdón al mundo por el trato que recibió. Lamento su cobardía para no poder decirlo tal y como es.

Tristes victorias estas, pero al menos son pasos en la dirección correcta de los que esperemos aprender de una vez por todas.

Os pego el enlace al reportaje de El País, para el que no sepa de lo que hablo, y el enlace a mi entrada anterior!




Feliz año, con mucho retraso! Sigo abierto a interactuar con quien pase con aquí.. Simplemente estoy en una época en que sigo viviendo a mi manera... pero mi manera no incluye ahora contar como estoy viviendo!

Estoy dedicado a.. a study in Pink! Quizá os lo cuente un día de estos! :)


sábado, 9 de noviembre de 2013

4thWall periodismo de investigación!



El otro día llamaron mi atención sobre un "nuevo" timo disfrazado de sexo. Nuevo al menos para mi, ignoro si llevarán años haciéndose ricos con primos de mente calenturienta.

El esquema es sencillo pero está mínimamente trabajado, y lo que más me sorprende es lo desorbitado e imposible de toda la historia; puesto que está claro que su negocio está en las llamadas, tanto en su número como su duración, si personalmente el estafador fuese yo, haría todo un poco más mundano y menos fantasioso.

El asunto va así:

En páginas de contactos, porno, blogs, etc. etc. se anuncia una agencia de contactos para mujeres que busca candidatos no profesionales. El primer teléfono es un teléfono móvil normal y corriente (he detectado al menos 2 diferentes y seguro que hay muchos más).

Cuando llamas, una amable señorita te explica lo que se espera de ti y como se te compensará, y empiezan los mundos de Yupi. Un gran número de mujeres de alto poder adquisitivo, con necesidad de contactar con hombres discretos, están en tu ciudad deseando quedar contigo.

La supuesta señora corre con los gastos de taxi y hotel, paga la cena, y te da al final del "servicio".. nada menos que 1000 euros por tres horas. Efectivamente, gran poder adquisitivo y muy poco estudio de mercado tienen estas señoras!!

He llamado varias veces y es evidente que las chicas que atienden tienen un guión que les han hecho aprender y hay cosas que te las repiten siempre y con las mismas palabras, pero luego también es cierto que cada una le da su toque personal, según lo que la imaginación y el momento le pidan, digo yo... Una me contó que había muchas mujeres de futbolistas (como todos sabemos feúchas ellas muy necesitadas de que llegue pepito perez a darles un empujón por mil del ala), otra insistió mucho en que yo podría elegir la edad y características físicas de la señora, o que si le gustas te hará carísimos regalos además de tu sobrecito de rigor... Total llamar al primer móvil no cuesta nada y algunas tienen gracia y salero encima!

Y claro, dónde está la trampa? Tu no pagas nada, como te insisten mil y una veces. Es más, ni siquiera pagas las llamadas que hagas, que serán "codificadas" para que no salgan en tu factura por si te pilla tu mujer  (hay que ser cateto) y porque por alguna oscura razón, así no podrán ser trazadas hasta la modelo ninfómana de Victoria's Secret que paga el servicio.  Para codificarla, tienes que llamar a "centralita". Apunta, nene, apunta... 80 34 49.... Estooo... Perdón, cómo? Si sí, te digo: ochenta, treinta y cuatro... 

Esto.. 803 44..?

Pues eso. El teléfono es un 803 al que tienes que llamar para que te "abran ficha", te pregunten datos físicos, lo que te gusta, lo que te gusta en las mujeres, si crees que Ramos tenía que haber salido de central, o cuantos golpes se daría en la cabeza el señor Montoro de crío...

Obviamente no he llamado nunca al 803 pero lo que pasa después es fácil de adivinar: una conversación alargada al infinito con una de esas niñas de voz sensual, (no pasa nada, está "codificada" y la pagará la clienta.. Perdón.. que clienta si dices que es para abrirme la primera ficha? uy uy.. me estoy liando!).

A mi lo que me pasa es que no alcanzo a comprender quien puede caer en semejante película. Si no ya porque te das cuenta de que es un 803 y no te encaja eso de la codificación, al menos al pensar: cómo es posible que alguien vaya a pagar 1000 euros por quedar conmigo sin verme, sin saber cómo soy, sin pedirme un análisis de enfermedades de transmisión sexual, sin una entrevista, sin... Es decir, aceptemos que haya mujeres que paguen mucho dinero por sexo con hombres (pocas mujeres muy concretas, y hombres que no son el primero que llama, claro!) pero si yo tuviera una agencia con ese tipo de clientela, la llevaría de otra manera evidentemente.. Y si tuviera una estafa telefónica en la que hago parecer que las tengo, también!

Lo triste del asunto es que al igual que con las brujas, futuristas, astrólogos y demás juegos absurdos y engaños que pueblan los canales de TDT, no les hace falta más para hacerse de oro. El mundo está lleno de quienes a veces son simplemente inocentes y otras soberanos idiotas con unas ganas locas de que les aligeren la cartera, y si con este timo tan tonto no se han esforzado más, es simplemente porque no les ha hecho falta.

Vaya mi granito de arena y si lo tenéis a bien, contadle esto a algunas amistades, que es divertido. Si les quitamos una sola llamada, daré por bueno haber escrito esta entrada....

 

   

domingo, 23 de junio de 2013

Serenidad....

Berlín arrasado, contemplado por Irene...


Hace un par de meses estaba delante de la Puerta de Brandenburgo, escuchando al guía hablar de la  diosa Irene. Con una corona de flores y el cuerno de la abundancia entre sus brazos, simboliza la riqueza y la prosperidad que acompañan a la paz y la concordia, puesto que éstas son el caldo de cultivo de aquellas.

(Uno de mis profesores de latín defendía que debería decirse así, aunque a menudo lo leo al contrario, como si aquellas fueran caldo de cultivo de éstas. Nunca he conseguido aclarar la duda... Algún otro enamorado de las palabras me puede echar un cable?).

En ese momento estaba feliz de estar allí y quizá no le di más vueltas, pero en las últimas semanas se ha hecho cada vez más aparente que Serenidad, con mayúsculas, con nombre propio, es lo que quiero, lo que necesito ahora, y lo que más valoro.

Tras una época increíblemente excitante y divertida de años de descubrimiento con Katze, han seguido unos meses de sentirme perdido en mi propia vorágine de impulsividad y precipitación, en los que he llegado a sentir que perdía el control, y pretendo que los próximos tengan otro tono. Busco serenidad, busco equilibrio, y llamaré a la puerta de Irene para que me ayude a alcanzarlos.

En las últimas tres semanas, aunque viene de lejos, me he tenido que enfrentar dolorosamente a esa realidad. He dado un firme paso atrás en mis correrías liberales, y tenido largas conversaciones con aquellos amigos con los que puedo hablar de todo esto. He comprobado que, como puede pasar con cualquier otra cosa, y más con las que son adictivamente divertidas, ha habido un exceso de "4thWall" en mi vida que ha fagocitado otros aspectos importantes, pero que, sobre todo, me ha descolocado y robado la perspectiva.

Siento que esta entrada me la debo, pero se la debo también a aquellos que leen este blog, y a aquellas amistades que observan con cierta sorpresa esta metamorfosis. Que se puede tomar ese paso atrás como la reacción airada y de menosprecio de quien cree que "lo ha superado" y parece mirar hacia atrás por encima del hombro... un poco al estilo de esas personas que abandonan cualquier otro grupo de gente tan íntimo y tan interconectado y usan el rechazo como herramienta para el olvido. (Me duele el ejemplo, pero pienso en un antiguo testigo de Jehová, o algo similar, que sale a patadas del culto y toma como nuevo propósito vital su destrucción). Y no es esa la idea.

No "reniego" de nada de lo que he hecho. Mis valores, mi punto de vista, mi opinión sobre la gente estupenda que he conocido desde la primera vez que Katze me planteó aquella experiencia tan curiosa que ella había tenido, se mantienen. El balance es enormemente positivo, los pocos buenos amigos que he hecho pienso atesorarlos, y esta entrada no es un adiós y ni siquiera un "hasta luego", es un... "Así, no."
O la Irene que nutre y tranquiliza..

No reniego desde luego tampoco de "4thWall", ni de mi parte más rebelde y morbosa, más dominante, más transgresora o más dispuesta a coger un avión en un impulso, para pasar siquiera un día (mucho mejor una noche) entre... esos brazos (mucho mejor si es también entre esas piernas!). Con 4thWall espero reencontrarme en todo su esplendor... cuando las circunstancias y la compañía sean las adecuadas.

Cuando me convertí en el denostado "chico sólo", o "single", o como se le quiera llamar, siempre pensé que parte de mi ventaja, o de mi éxito si me permitís que yo lo diga, se debe a que he estado al otro lado. Sé lo que es vivir estas travesuras en pareja, conozco el nudo en el estómago, los nervios, el deseo, las dudas, los momentos mejores y peores, y la sensación fantástica de recordar junto a tu pareja las aventuras vividas, y de despertarte a su lado al tras una noche intensa y ver que la mañana trae con esos recuerdos de nuevo la serenidad, la normalidad y la calma.


Desde entonces he vivido quizá las mayores locuras, en mayor número, con un desenfreno desconocido hasta para mí. Sin pretender que nadie aquí se ofenda, ahora miro hacia atrás y veo en cierta forma que me afectó como una droga. El subidón inicial, el descubrimiento, lo invade todo y llega a nublar el juicio. Los sentidos acaban embotados y semana a semana los estímulos tienen que mantenerse y aún crecer para satisfacer el nuevo nivel necesario.

En unos meses, he comprobado como finalmente dejé de tomar decisiones conscientes al llegar a considerar algunas casi como... inevitables. Como cada día costaba más decir "no" o tan siquiera "otro día". Como los contactos de mi teléfono se multiplicaban en la misma dirección, los fines de semana tenían casi siempre un mismo fin y las conversaciones de WhatsApp tomaban todas un mismo color. Abrir la lista y buscar alguna sin contenido picante entre las diez últimas, hubiera sido un reto. Llegué a estar en una especie de piloto automático sin destino a ninguna parte, y he hecho daño y me he hecho daño por el camino.

No reniego, pero ya sé que "Así, no". Que no hay nada remotamente comparable en las escapadas individuales a la excitación y la complicidad de las escapadas en pareja con alguien que realmente significa algo para tí. Que disfruto más imaginando y planeando una "inocente" trastada en la playa o mi amado huerto de Calixto y Melibea con una persona con la que comparto otras cosas importantes, que una orgía desenfrenada con quien quizá no me ha dicho aún su verdadero nombre de pila. Que hay una soledad cruel acechando en el espejismo de tanta gente y tanta fiesta y tanta relación solo basada en la piel que se contrapone a la cálida sensación de vivir más intensamente porque vives compartiendo.

No pretendo que sea la única respuesta válida. Ni pretendo que se aplique a todos los momentos y todas las necesidades. No intento aleccionar ni asustar a nadie. Me consta que hay otra gente con otros puntos de vista a la que le va estupendamente, y alguna a la que no tanto, y soy también dolorosamente consciente de que nadie aprende en piel ajena.

Ni siquiera pretendo que sea la única respuesta para mi, puesto que aunque me gusta pensar que sí, no estoy seguro de que esté en mi mano ya alcanzar y construir ahora mismo esa serenidad que anhelo.  Puede pasar mucho tiempo, puede hacer falta derribar mucho antes de volver a construir... Desde luego no dependerá sólo de mi, pero ahora sé que... por mi no va a quedar.

Quiero partir de la serenidad para impulsarme, dentro de este mundo y desde luego fuera, pero con el norte y las prioridades grabadas a fuego, y una nueva brújula que ahora sé es lo más valioso que he adquirido en estos meses locos.

Quiero darle serenidad a la persona que lo comparta conmigo, y la seguridad de saber que es el centro de mis experiencias, y no un mero accesorio o una marca más en el cinto.

Quiero volver a vivir plenamente mis fantasías (y es curioso pensar lo innumerables y curiosas que son mis fantasías cuando he puesto una pausa al vivirlas, como se han coloreado y multiplicado al dejar de temer el termómetro de la realización cercana!) sin que me hagan perder de vista mis realidades, y quiero vivirlas de frente a una persona que entienda de dónde vengo y a dónde me dirijo, no de espaldas ni mirando hacia otro lado...

Quiero saber que mi vida profesional, mis amistades, mis prioridades, van a enriquecerse gracias a los deseos satisfechos de mi lado salvaje, como lo hicieron durante mucho tiempo, y no a temer ante su voracidad. Que serán un impulso y una base para todos los esfuerzos que me esperan en un futuro próximo, y ya nunca un elemento desestabilizador.

Sé que no pido poco, pero tengo la desgracia de saber también que no pido algo imposible.

Ahora sé muy bien lo que quiero. Y sé que lo tuve... Y no sé cómo, ni dónde buscar realmente, pero sé que voy a recuperarlo, porque si algo permanece tanto en "mí" como en "4thWall" es que.. yo no me rindo.

El primer paso era ese, saberlo. Y en este momento ya... Solamente abrir los ojos, respirar hondo, y estar sereno, saber esperar la serenidad, llamar a la puerta de Irene...


---------------------------------------------

Aunque sea como nota al pie, por separarles de mi propio erial presente, quiero agradecer y saludar a una pareja que ha formado parte de mi catarsis.. Nos hemos conocido hace muy poco y sin embargo quisiera decir que somos amigos por la confianza que nos hemos dado. Con ellos he hablado de estas apuestas liberales, de los riesgos y los beneficios, de cómo a veces uno se ve enganchado en un impulso y abocado al doble o nada cuando lo mejor sería dejar la mesa a tiempo... Me han ayudado, y espero haberles ayudado a su vez, y decirles que precisamente es por conocer a gente así por lo que nunca podré arrepentirme de todo esto....

---------------------------------------------------------------------------------------------------


viernes, 29 de marzo de 2013

Respeto /// Buena Educación...

Es muy bíblico pero ya que son estas fechas.. Respeta y serás respetado! ;)


Me pregunta j en un comentario que si puedo aclarar qué es el tan traído y llevado “respeto” que pedimos a todas horas y en todo foro los que vivimos estas cosas, y si no se estará confundiendo con la simple buena educación, siempre debida.

Recojo una vez más el guante, puesto que es lo que siempre quise, que el Muro sea un diálogo, y en este caso el que tengo con j me parece estimulante y siempre da lugar a nuevas reflexiones.

Es cierto que el “respeto” se pide mucho, máxime cuando se siente que no se tiene por defecto. En el caso de los “swinger”, temo q aún estamos en ello. Quizá equivocadamente, quizá no, yo veo paralelismos entre el despertar de la sociedad a que existimos con el que empezó hace 20 años con gays y lesbianas. 

Últimamente las referencias al intercambio de parejas y la vida liberal se multiplican en el cine, la prensa o la televisión, y como siempre ocurre, el hábito va curando la extrañeza. Los gays emprendieron ese camino hace 20 años, y hoy se ve con normalidad decir incluso frases hace poco imposibles de conjugar como: “el diputado gay del PP Pepito Pérez se ha casado hoy con su compañero en Barcelona”. No creo que estemos en el punto en que Hola! pueda publicar que Sergio Ramos y señora han ido a Barcelona a pasar un fin de semana de sexo y desenfreno con Ferrer y su novia, dada su manifiesta amistad e inclinaciones liberales… Pero aunque sea un deseo extraño, ojalá algún día lleguemos a él y las señoras bostecen al ver que esa tan sosa es la portada de la semana.

Cuál es el problema? Bueno, creo que principalmente el problema, incluso más allá del “qué dirán” es que aunque la buena educación provea la apariencia de una cordialidad que puede llegar a ser muy hipócrita, hasta que no se produce una normalización y aceptación de las conductas e inclinaciones de quien se sale de la norma, se tiene a considerarlo una debilidad del carácter, en el mejor de los casos. 

No hace tanto que hablábamos de Turing, y de cómo en ese momento histórico un analfabeto heterosexual pudo sentirse en un orden superior de la existencia que una de las mentes más brillantes de este siglo, y tristemente es sólo un ejemplo de muchos. Se ha tenido “marica” al cabo de la lengua para cobarde, blando, pusilánime o de voluntad débil… Hoy parece que está en el lenguaje para quedarse, pero creo que casi todos entendemos que se puede decir “eso es una mariconada” porque a uno le puede la vena coloquial, y tener muy interiorizado que ser gay es un atributo neutro como el que es bajito o de Pamplona… Y nosotros aún no tenemos  nuestro propio insulto, así que parece que hay camino por recorrer!

Creo que todo esto va bastante más allá de la buena educación: un ingenio mínimamente agudo puede insultar y desmerecer desde una educación exquisita, y aquí hablamos ya no sólo de palabras. Al pedir respeto lo que yo exijo es ese reconocimiento del otro que se hace imprescindible para la convivencia. Ese enunciado que dice: sé que piensas y vives diferente a mí, y te reconozco no ya sólo el derecho a hacerlo, si no también mi total incompetencia (en el sentido legal) para juzgarlo. Me inhibo de emitir juicio, puesto que no tengo derecho a ello”.

Decir “respeto” aquí al fin y al cabo, es decir primero “a ti que te importa”, luego “somos distintos pero podemos convivir” y al fin “entiendo tus razones, aunque no sean las mías”.

En cuanto al tema que nos ocupa en las entradas anteriores, yo expreso mi respeto dejando que sea el otro el que elija su propio nombre, simplemente. No impondría nunca un término a quien no me invite a usarlo, y no ridiculizaría nunca a quien lo reclame para sí. Para mí los juegos de cornudos y zorras no son tan distintos de los de profesora y estudiante, enfermera y paciente, ginecólogos, monjas, ángeles, demonios, criadas o vaqueros… Y así como entiendo que no por eso voy a empezar a repartir fonendos, cátedras y tridentes, de la misma manera no mezclo el disfraz y el personaje cuando me invitan a representar esta otra partida.

Creo que hacer eso es buena educación, y que entender que cada cual juega a lo que quiere y lo llama como le place, es respeto.