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sábado, 21 de septiembre de 2019

DISC Theory 1 / ?

En estos días me he topado con una película sorprendente, "Professor Marston and the Wonder Women". Sorprendente por lo inesperado de la historia y por la forma en que pareció aparecer en Netflix de la nada, más que nada. 

No es tampoco una película revolucionaria ni al recomendarla digo que esté de acuerdo con todo el enfoque, pero... ¿acaso alguna pelicula, libro o idea superan semejante estándar? El caso es que recomiendo a todo el que lea este blog que la vea, ¡intuyo que algo os dirá!. Y si inspira debate, para 
eso están el correo o los comentarios.

Una nota curiosa es la teoría subyacente que está desarrollando uno de los protagonistas. El profesor Marston del título que en realidad es más bien un espectador de los acontecimientos, y como mucho un analista de los mismos que intenta facilitar y lubricar la relación entre las verdaderas protagonistas. 

Expone de forma breve y casi tangencial su "DISC theory" que no conocía pero que tiene la capacidad sintética de las ideas simples pero de calado en nuestra psique. 

DISC se referiría entonces a las cuatro pulsiones principales del ser humano en su relación con otros:

Dominance // Induction // Submission // Compliance

Dominance


O, claro, Dominación // Inducción (o algo así como convencimiento quizá sería más natural a nuestro idioma) // Sumisión // Cumplimiento (o algo así como obediencia, aunque con una nota peculiar de obligatoriedad quizá no del todo voluntaria).

Por claridad y por no meternos en camisa de once varas en las traducciones y las connotaciones que se pierden al hacerlas intentaré mantenerme en lo que yo entiendo que era su intención en el idioma original, aunque el propio asunto de los significados que se añaden o pierden en la traducción no carece de interés.

Induction


Como dato curioso, buscando información sobre DISC theory online se comprueban dos cosas: la primera que parece que esta viva más como una herramienta de coaching y análisis si se quiere un tanto laxo en el mundo de la autoayuda, y la segunda que múltiples fuentes (como esta, por ejemplo) han cambiado Submission por Steadiness (algo así como calma, firmeza, estabilidad), lo cual de nuevo tiene una lectura curiosa en lo que se refiere a la relación entre los conceptos pero parece revelar asimismo la intención de eliminar la sumisión del análisis probablemente por hacerlo menos susceptible de herir determinadas susceptibilidades.

Sigamos, que como es mi costumbre me pierdo por las ramas: no creo que la teoría sea mucho más que una herramienta curiosa para pensar sobre nosotros mismos, un cristal por el que vernos, pero eso mismo ya es bastante. Con ese enfoque en mente, no me he dedicado a estudiar demasiado lo que Marston dijo sobre ella antes de escribir esta entrada (aunque seguramente lo haré en las próximas semanas) sino a reflexionar sobre lo que yo entiendo al analizar el mundo según este paradigma.

Submission


Dominance y Compliance parecen situarse en opuestos no demasiado deseables. Uno obliga, gobierna mediante la fuerza o el miedo, y el otro cumple lo ordenado pero oculta a duras penas que no dudará en aprovechar la oportunidad de eludir la obligación si cree que puede eludir el castigo.

Llevados a la vida diaria, a la educación de los hijos o a la política, parece fácil entender cómo se relacionan con aquellos que creen que solo puede gobernarse a los hombres mediante el miedo, o que se ha de educar bajo la amenaza de castigo, o aceptar las normas establecidas sin disputa por evitar las consecuencias indeseables de desafiarlas.

Compliance


Es difícil pensar que muchos queramos vernos a nosotros mismos como habitantes voluntarios de esos dos polos opuestos, aunque, por supuesto, todos estamos en una u otra de esas posiciones en relación a otros y según el momento y la circunstancia.

Más interesante resulta entonces para mi el análisis de Induction // Submission, y cómo Marston parece indicar que donde las anteriores expresan la resolución violencia de nuestros conflictos interiores y externos, estas otras dos dimensiones, con solo incorporar la libre voluntad a la ecucación esconden los mayores placeres de la psique humana, complementarios y simétricos. 

Insistamos una vez más en la nota distintiva: el cumplimiento sería involuntario, forzado, algo contra lo que luchar y de lo que desprenderse, causante de sufrimiento. La dominación sería violenta y forzosa, se apoyaría en el castigo y la falta de seguridad en los méritos y la justicia del criterio propio, provocando asimismo dolor e incertidumbre... Pero en cambio la sumisión sería libre, voluntaria y placentera, y la inducción sería pacífica y honorable, porque parafraseando lo que parece que Unamuno nunca dijo, "si no vence, al menos convence". Serían, si se hace bien, ámbitos para el placer y las certezas, en los que la mente humana se mueve por inclinación natural...

El por qué esto habría de ser así, o el comentario de los cuatro aspectos, uno a uno, podrían ser objeto de otras entradas, ¿si ustedes gustan?




lunes, 13 de octubre de 2014

Las Zorritas de Kitsune...

Quien quiere más de mi adorada Ariel?


LAS ZORRITAS DE KITSUNE


Mi aprendizaje sigue su camino.

Mi Danna me guía a la hora de cómo comportarme, de lo que tengo que hacer o como complacerle; a menudo basta una mirada. En otras ocasiones, pocas, aunque cada vez más frecuentes, no es necesaria y puedo adelantarme a su gesto, lo cual me llena de orgullo…

En estas aventuras, nos vamos encontrando con nuevas parejas, nuevas amigas… Y me sorprendo descubriendo mi lado más lésbico.

Cada vez me siento más atraída por las mujeres, me encantan la sensualidad y el erotismo que desprenden, su suavidad, su olor, la forma de coquetear que tienen, la dulzura de sus voces, sus miradas, la delicadeza con la que tocan mi piel… Hacen que me vuelva loca y me derrita en sus manos.

Esta entrada va a ser algo especial, me gustaría que fuera un homenaje y se la quiero dedicar a esas chicas que han pasado por nuestro camino y ha sido “muito gustoso” poder disfrutar junto a ellas experiencias que luego me acompañan cuando a solas cierro los ojos y me dejo sumergir en los recuerdos…

Algunas chicas pasaron un breve momento, una aventura, como muchas de ellas nos comentan íntimamente, “curiosidad por estar desnuda en la misma cama, poder experimentar la excitación y el placer con otra chica”. Otras han llegado para quedarse al menos por una larga temporada, para seguir disfrutando de los momentos de complicidad y de pasión que les ofrecemos a cada una de nuestras zorritas.

Digamos que pasan a un plano algo más personal, desarrollamos una amistad y una relación más allá de los destellos de cama.

Algunas ya vienen con sus deberes hechos, son más experimentadas, llevan un tiempo en esto y ya han probado casi de todo. Pero la gran mayoría de las mujeres con las que hemos estado nunca han tenido relaciones lesbicas. Vienen con ganas y deseo de probar, de saber que se siente al estar con otra mujer, digamos que vienen “vírgenes”.

Debo reconocer que es muy excitante ser la elegida para esa primera vez.

O.. mías tal y como me suelen dejar tras cada sesión?


Nos llegan nerviosas, tímidas, con cierta mirada de “por favor no seas muy malvada conmigo”, y comprendo un poco más a mi Danna al darme cuenta de que me encanta sentir ese pequeño temor que desprenden. El poderlas manejar a mi antojo y hacerles lo que yo quiera.

Llegan temblando por miedo y se van con las piernas aun temblando y sonrientes pero bien satisfechas y con un buen recuerdo, y yo comparto su sonrisa puesto que comparto su placer, y al sentido piel con piel, añado el de mi trabajo bien hecho.

Mi primera aventura con 4th y una chica, es en Madrid.

Ya os conté en la anterior entrada.

Mi querida Ariel, un placer en todos los sentidos. Ya experimentada en el mundo Swinger, divertida, sensual, delicada, con cara y voz de niña.

Hace que despierte en mí deseos muy  incontrolables e indecentes. Con muchas ganas de repetir y tener nuevas experiencias. Nos esperan unas vacaciones muy cálidas entre las sábanas de Enero.

Mi segunda chica fue un reto algo complicado, la conocimos fuera de este mundillo, con una presentación algo extraña y confusa.

Un chico haciéndose pasar por su pareja sé quiso pasar de listo y me mintió, en una página de contactos, así que se quedó sin intercambio y sin zorrita. Me exasperan las mentiras que muchos utilizan simplemente para obtener un rato de charla, una foto, una “oportunidad” como dicen ellos, como si esto fuera un concurso de talentos. Me exasperan y me he vuelto aún menos paciente con el tiempo: he oído todo ya y para las medias verdades no tengo paciencia.

Me las apañé con cierta gracia y seducción para no obstante conocerla más a ella, y nos llevó tiempo de charla entre los tres que se convenciera quedar para conocernos, hasta que finalmente le pude quitar sus braguitas en mi cama.

Con la buena excusa de hacer una barbacoa en casa los tres, poder tomar el sol en la piscina y tomarnos unos mojitos, la fuimos tentando cada vez más.

Ya más tarde le propusimos un masaje que ella encantada aceptó.

Tumbadita y completamente desnuda en nuestra cama, comenzamos dándole un masaje a cuatro manos y una vez relajada, empezamos a meterle mano.

Se notaba que eso a ella le excitaba porque me tenía la mano empapada de sus flujos.
4th le dió la vuelta. Mientras él le metía su enorme polla en la boca, yo me arrodillé entre sus piernas para saborearla entera. Pocos minutos antes parecía una locura y ahora mi lengua jugaba ya en su clítoris. Su cuerpo no paraba de retorcerse y sus gemidos ahogados sonaban por toda la habitación.

Poco a poco fue soltándose y la chica timidita que se quedó tumbada en la cama para que le fueran haciendo, se fue convirtiendo en una agradable sorpresa.

Cada vez más caliente, sus besos eran puro fuego, sus mordiscos hacían saltar mi lado más dominante. Enfurecida le tiraba del pelo hacia atrás y le agarraba de las manos.
4th se la follaba como a él más le gusta, con mucha intensidad y fuerza.

Ella no paraba de gritar mientras yo la inmovilizaba suave pero firmemente agarrando sus muñecas para facilitarle a él la entrada. Ella me mordía y luchaba y a la vez decía “más, más” entre gemidos y yo sintiendo ese poder me sentía transportada.

En un descanso de 4th, recuperé de nuestra caja de los juguetes mi varita mágica, el famoso “micrófono” del que muchas hablan que es el mejor invitado en cualquier fiesta.

Para los que os estáis preguntando que es, es un vibrador con la cabeza redondeada, en forma de micrófono grande que en lugar de pilas o baterías se conecta a la red eléctrica. Gracias a esto es incomparable su potencia y sentir las rápidas vibraciones de su cabezal redondeado nos lleva a mí y a las visitas a orgasmos incontrolables.

Ella no había visto nada parecido. Así que le abrí las piernas, hundí mi cara en su coñito y mientras comenzaba a lamer el interior de sus muslos, encendí el micrófono.

Tras un ratito apartado, observando en la distancia la escena desde una esquina de la cama, 4th cada vez más duro de verme jugar de esa manera con ella y escuchando sus gritos mientras no paraba de correrse, acaba por agarrarnos a ambas del pelo y mientras él está de pie nos pone a las dos de rodillas en el suelo. Una le comía la polla y la otra los huevos, aquello no podía ser más morboso. Las dos nos íbamos turnando, hasta que nos grita que abramos las boquitas porque está a punto de correrse. Todo su semen cae en nuestras bocas y en las caritas.

Nos tragamos la leche con mucho gusto y nos limpiamos mutuamente con la lengua lo que nos ha caído en la carita.


Lo que empezó siendo un día de barbacoa acabó siendo algo más caluroso y mucho más agotador. Acabamos los tres exhaustos en la cama tirados y nuestra querida amiga Cam quedó dormida entre mis brazos…


 A que son guapas mis amiguitas? ;) Lo es más aún si pudierais verla sin esas gafas...

sábado, 9 de noviembre de 2013

4thWall periodismo de investigación!



El otro día llamaron mi atención sobre un "nuevo" timo disfrazado de sexo. Nuevo al menos para mi, ignoro si llevarán años haciéndose ricos con primos de mente calenturienta.

El esquema es sencillo pero está mínimamente trabajado, y lo que más me sorprende es lo desorbitado e imposible de toda la historia; puesto que está claro que su negocio está en las llamadas, tanto en su número como su duración, si personalmente el estafador fuese yo, haría todo un poco más mundano y menos fantasioso.

El asunto va así:

En páginas de contactos, porno, blogs, etc. etc. se anuncia una agencia de contactos para mujeres que busca candidatos no profesionales. El primer teléfono es un teléfono móvil normal y corriente (he detectado al menos 2 diferentes y seguro que hay muchos más).

Cuando llamas, una amable señorita te explica lo que se espera de ti y como se te compensará, y empiezan los mundos de Yupi. Un gran número de mujeres de alto poder adquisitivo, con necesidad de contactar con hombres discretos, están en tu ciudad deseando quedar contigo.

La supuesta señora corre con los gastos de taxi y hotel, paga la cena, y te da al final del "servicio".. nada menos que 1000 euros por tres horas. Efectivamente, gran poder adquisitivo y muy poco estudio de mercado tienen estas señoras!!

He llamado varias veces y es evidente que las chicas que atienden tienen un guión que les han hecho aprender y hay cosas que te las repiten siempre y con las mismas palabras, pero luego también es cierto que cada una le da su toque personal, según lo que la imaginación y el momento le pidan, digo yo... Una me contó que había muchas mujeres de futbolistas (como todos sabemos feúchas ellas muy necesitadas de que llegue pepito perez a darles un empujón por mil del ala), otra insistió mucho en que yo podría elegir la edad y características físicas de la señora, o que si le gustas te hará carísimos regalos además de tu sobrecito de rigor... Total llamar al primer móvil no cuesta nada y algunas tienen gracia y salero encima!

Y claro, dónde está la trampa? Tu no pagas nada, como te insisten mil y una veces. Es más, ni siquiera pagas las llamadas que hagas, que serán "codificadas" para que no salgan en tu factura por si te pilla tu mujer  (hay que ser cateto) y porque por alguna oscura razón, así no podrán ser trazadas hasta la modelo ninfómana de Victoria's Secret que paga el servicio.  Para codificarla, tienes que llamar a "centralita". Apunta, nene, apunta... 80 34 49.... Estooo... Perdón, cómo? Si sí, te digo: ochenta, treinta y cuatro... 

Esto.. 803 44..?

Pues eso. El teléfono es un 803 al que tienes que llamar para que te "abran ficha", te pregunten datos físicos, lo que te gusta, lo que te gusta en las mujeres, si crees que Ramos tenía que haber salido de central, o cuantos golpes se daría en la cabeza el señor Montoro de crío...

Obviamente no he llamado nunca al 803 pero lo que pasa después es fácil de adivinar: una conversación alargada al infinito con una de esas niñas de voz sensual, (no pasa nada, está "codificada" y la pagará la clienta.. Perdón.. que clienta si dices que es para abrirme la primera ficha? uy uy.. me estoy liando!).

A mi lo que me pasa es que no alcanzo a comprender quien puede caer en semejante película. Si no ya porque te das cuenta de que es un 803 y no te encaja eso de la codificación, al menos al pensar: cómo es posible que alguien vaya a pagar 1000 euros por quedar conmigo sin verme, sin saber cómo soy, sin pedirme un análisis de enfermedades de transmisión sexual, sin una entrevista, sin... Es decir, aceptemos que haya mujeres que paguen mucho dinero por sexo con hombres (pocas mujeres muy concretas, y hombres que no son el primero que llama, claro!) pero si yo tuviera una agencia con ese tipo de clientela, la llevaría de otra manera evidentemente.. Y si tuviera una estafa telefónica en la que hago parecer que las tengo, también!

Lo triste del asunto es que al igual que con las brujas, futuristas, astrólogos y demás juegos absurdos y engaños que pueblan los canales de TDT, no les hace falta más para hacerse de oro. El mundo está lleno de quienes a veces son simplemente inocentes y otras soberanos idiotas con unas ganas locas de que les aligeren la cartera, y si con este timo tan tonto no se han esforzado más, es simplemente porque no les ha hecho falta.

Vaya mi granito de arena y si lo tenéis a bien, contadle esto a algunas amistades, que es divertido. Si les quitamos una sola llamada, daré por bueno haber escrito esta entrada....

 

   

viernes, 22 de junio de 2012

Contrastes I/II . Ambarillo

Tan sólo con un dedo...


Estaba hoy revisando los borradores, todos los asuntos pendientes del Cuarto Muro (en mayúsculas, con un par!) y me ha llamado la atención que dos de las próximas entradas son casi diametralmente opuestas...

Como ya sabéis, algunas veces hemos puesto algún grafitti en el muro que dejan los sospechosos habituales. En esta ocasión tengo en la cola de pendientes uno de nuestro habitual Ambarillo, severo y con verdaderas cargas de profundidad para lectores sensibles, y uno que me acaba de llegar de una nueva lectora de ojazos enormes y pequeños pies de Hobbit, que es dulce, pausado, y casi se sonroja en las menciones anatómicas...

He decidido que puesto que la vida se alimenta de contrastes y contradicciones, nuestro bien conocido Ambarillo y nuestra nueva amiga Mia ilustrarán lo distinto que puede ser a sí mismo el Cuarto Muro, y aquí tenéis sus aportaciones...

No es obligatorio "elegir"; de hecho casi diría que no es recomendable! :)

"Contrastes" : Toma I. Ambarillo.

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CON UN SOLO DEDO.


Yo no había desayunado todavía, pensaba hacerlo cuando llegara pero al entrar la hallé en su rincón.
Estaba desnuda, su frente tocaba el suelo y su cabeza estaba encajaba en el vértice del que se alejaban paredes. 
No era una postura lo que ella adoptaba con sus rodillas hincadas en el suelo y sosteniendo el tronco de su cuerpecito sobre sus codos. No era una postura, era una actitud. Y con todo era una composición como para una foto con la que se pretendiera retratar más allá del plano físico, si acaso tal vez tomar una imagen de la metafísica de la entrega.


Cuando ella se desnuda no es un acto sexual, es...cómo podría explicarlo si yo no estoy en su cabeza, no estoy dentro de su piel para saber exactamente lo que sus sentidos transpiran y aún a pesar de no poder saberlo consigue empaparme de ella misma.

Ella estaba desnuda en el rincón ofreciendo impúdicamente la parte más íntima de su anatomía y sin embargo no era una actitud obscena. Le cubría una capa de sumisión bajo la cual me invitaba a entrar para tomarla, hacerla mía.
Se que ella esperaba todo de mí, pero ¿qué era exactamente lo que esperaba? Yo no podía saberlo con precisión y sí. Sí sabía que ella esperaba de mi cualquier cosa, porque ella estaba segura y sobre todo confiada de mí. Ella sabía que yo respondería ante su actitud, porque no era una postura la que ella mantenía con su cabeza encajada en aquel rincón y su grupa monumental alzada en primer término como ofrenda a la persona que mejor entiende su yo más íntimo. Ella sabía que cualquiera que fuera mi respuesta la aceptaría sin reparos, la acataría sin objeciones, no siempre es fácil para ella pero tiene la certeza y la confianza de que aunque a veces llego a su límite me detengo en el filo mismo de su abismo insalvable. A ella le turba, le desarma, le supera, le desborda y se deshace, se licua como el hielo sobre una superficie caliente todo lo que yo le doy. Y a mi, a mi me hace sentir el poder que ella me otorga y me reconoce. Siento sobre mis hombros la responsabilidad de tenerla, siento el respeto que de ella he conquistado, el dominio sobre su voluntad y siento un inconmensurable goce con todo.
Hace ya mucho tiempo que el impulso más animal y primigenio al ver una hembra ofreciendo su sexo para mi placer carnal más inmediato lo superé. La urgencia por la coyunda debida a la escasez de oportunidades hace ya mucho que quedó atrás. Ante esta escena mi mirada es una mirada de fondo, va al conjunto y degusta los matices, a los olores, a las formas, a la atmósfera que se crea y nos envuelve a los dos, cada uno en su posición, en su rol. 
Entrar y verla en su rincón me produce una conmoción, la realidad se transmuta, se desarrolla en otro plano. 
-¿Qué piensas cuando me ves así?- Me pregunta ella después. Y yo casi no tengo palabras para responderle. Yo no pienso. Algo me arrastra, me dejo llevar por una fuerza, por un impulso.
Yo aún no había desayunado cuando entré y la vi. Y no pude más que acercarme a ella y sentirla primero con mi mirada, después me incliné sobre su cuerpo postrado y desnudo y la dibujé con mis manos, sentí sus sentimientos y le transmití los míos con el lenguaje del tacto. Tomé distancia como si saliera a la superficie desde el fondo del mar a respirar. 
La contemplé detenidamente, yo nunca precipito nada cuando una hembra se me ofrece. No tengo prisas, sé que está ahí para mi, por tanto la disfruto, la saboreo despacio.


Su coño se inflama con facilidad cuando se excita, se le ve protuberante y si lo tocas te llenas la mano con él.
Volví a reclinarme sobre ella, volví a acariciarla a sentirla en mis manos, tomé sus pechos y los amasé. Sus pechos, cómo me gusta tenerlos.
Tracé una línea imaginaria con el índice de mi mano derecha a lo largo de su columna y cuando llegué al final mi mano envolvió su coño, lo apretó, lo frotó. 
Es entonces cuando apenas ella se movió por primera vez, abandonó su inmovilidad y se balanceó casi imperceptiblemente para alcanzar a sentir mejor el movimiento de mi mano en su coño.
Yo no había decidido aún qué iba a hacer con ella, yo nunca pienso a priori que voy a hacer con una mujer porque cada momento pasa y no se puede reproducir y si lo intentas no sale como lo habías imaginado porque ese momento ya pasó en tu fantasía y no puede volver y porque cuando montas un historia en tu mente siempre falta la parte que aporta ella y que nunca sabes cual será, así que yo nunca decido a priori que hago voy a hacer con una hembra cuando se me arrodilla delante.

Sólo bastó un dedo, tan poco. 

Su espalda concava ofrecía más aun su coño a mis caricias. Leí su deseo y sentí yo mismo el deseo de complacerla, al menos en una parte. Qué le vamos a hacer si soy un Amo un poco cabrón.
Todo su cuerpo estaba caliente, toda ella anhelaba ya sentir mi polla llenándola más que respirar. Ella quería explotar de placer, ella quería saciar su hambre, y yo, yo recorrí el contorno de su coño con mi dedo índice, ella rabiaba por sentir más, por sentir la dureza de mi virilidad. Con mi dedo y mi parsimonia abrí cuidadosamente sus labios, con una suavidad exasperante acaricié la entrada, sólo la entrada, solo un dedo, no más. Evitando su clítoris o rozándolo descuidadamente en contra todo su deseo. Qué poco le estaba dando para todo lo que ella deseaba, necesitaba. Qué poco, y cuan bien me lo pasaba yo. 

Jugando, jugando entre tanta suavidad carnal mi dedo se topó con la dureza de su hueso púbico y saltó una chispa, ella se encendió más. ¿Aun podía encenderse más? Supongo que fue la ilusión suya de que al menos mi dedo penetrara en su coño, ansioso de atraparlo entre sus paredes como una planta carnívora se cierra sobre el insecto incauto que liba en ella. Aunque sólo fuera mi dedo pero su cuerpo, su coño me decían que necesitaba que la follara. Y yo no tenía intención de hacerlo.
Me detuve a acariciar donde los labios del coño se abren y se siente la rigidez del hueso del pubis, me detuve bajo de su monte. O mejor que detenerme, me entretuve, lo acaricié. Su calor casi podría haberme quemado la mano y de haber hablado ella no soy capaz de imaginar lo que hubiera proferido esa linda boquita, pero permanecía en muda, obedientemente callada, sumisamente silenciosa. Un silencio que solo quebró cuando con mi dedo, con un solo dedo empecé a martillear en la entrada de su coño en la protuberancia de su hueso de Venus. Sólo un dedo hizo falta, un dedo y unos minutos, un dedo que martilleaba incesantemente, un dedo con tempo constante, repitiendo el mismo golpeteo en un único sitio, insistente, impertérrito, imperturbable. Ella gritó, se retorció, jadeó, gimió, se desató y proclamó de viva voz y sin sonrojos su condición de perra, de sumisa, pregonó mientras mi dedo le marcaba el ritmo de su excitación lo guarra y caliente que se sentía. Y mientras se retorcía de gusto y me mojaba la mano no paraba de bambolear sus caderas por el simple martilleo de un solo dedo en la entrada de su coño como el de un pájaro carpintero en el tronco de un árbol. Le gritó a la pared que tenía delante lo puta y lo reputa que era, lo repetía una y otra vez. Yo guardaba silencio. Yo disfrutaba del espectáculo que ella me proporcionaba. Yo sólo repiqueteaba con mi dedo índice siempre en el mismo sitio y siempre con el mismo ritmo y siempre con la misma intensidad. Ella explotó, ella se quebró en el aire, ella alcanzó la máxima cota del placer y se desplomó rendida en su rincón, desmadejada, inerme. 

La abracé. En mi torso desnudo percibí la tibieza de su espalda, la ayudé a levantarse del suelo, apenas le quedaban fuerzas para sostenerse sobre sus piernas y la senté. Abrí un cajón y saqué de él el collar rojo de cuero, se lo ceñí al cuello y ese fue el comienzo de la perversa y lujuriosa jornada.

jueves, 21 de junio de 2012

Ensayo sobre la belleza...


El debate de hace unas semanas sobre la belleza, parece que lo hubiéramos dejado en el aire, pero no... No me resigno y vuelvo al ataque.

En el fondo de todas las cuestiones que nos gusta discutir aquí, en el fondo de todas las cuestiones, en realidad, yace la duda sobre si existe alguna posibilidad de conocimiento "objetivo". Objetivo a ultranza desde luego que no. Objetivo más allá del hombre, nunca. La belleza, la bondad, la grandeza, el vacío, se definen sólo en relación con el sentir humano, y de eso, del humano sentir, trataba yo de hablar en mi entrada.

No dudo que haya voces discordantes y ejemplos tremendamente llamativos de belleza en el varón. Solo decía, y sigo diciendo, que tal y como han resultado ser las cosas para la especie, consideramos en conjunto a la mujer más digna de admiración, más portadora de belleza, más inspiradora. Nótese que eso es una apreciación de lo que "es", no de lo que "debe ser". Al decir que la belleza del hombre me parece que nace más de la utilidad (lo más plástico es un brazo flexionado, una espalda musculosa, la tensión de las piernas durante el salto) y la de la mujer es más puramente belleza, más alejada de la función específica y más digna de contemplación, no digo que hombres y mujeres deban ser así. Hombres y mujeres deben ser primero y sobre todo, libres para ser lo que ellos decidan. Digo tan sólo que inspiran nuestra estética de formas y en grados diferentes.

Del sentido principal de la atracción sexual y la búsqueda de unos y otros, poco hay que decir puesto que salta a la vista. Las mujeres son la imagen principal del deseo, y los hombres el objetivo principal de quiénes viven de vender erotismo. En ésto no hay opinión, tan sólo números, aunque os dejo a los comentaristas afrontar los por qués.

Lo que si quiero hacer hoy, en una entrada cortita para no cansar, es apoyarme en un vídeo para lanzar una pregunta. Cuando lo terminéis de ver, creo que todos los que leemos este blog, hombres y mujeres, coincidiremos en que rebosa belleza en cada toma y cada plano, y podremos disfrutarlo unánimemente.

A mi una de las cosas que más me gustan de él, es la tremenda variedad de gestos, de bellezas, de detalles mostrados y sugeridos que despiertan algo en mí. Me pregunto, tan sólo, si alguien aquí podrá proponernos uno similar, en que los hombres conquisten de tantas formas diferentes.

martes, 29 de mayo de 2012

Los hombres que exhibían a las mujeres... (o ¡viva el sexismo!)

Sin menciones a la actual Duquesa de Alba. Gracias. XD

Hace pocos días me preguntaba en un correo una reciente lectora del blog que por qué resulta que siempre en este tipo de lugares que frecuentamos (sea la definición del tipo de lugares un concepto amplio) es frecuente encontrar mujeres que "se exhiben" y hombres que "exhiben a mujeres"... Y muy pocas veces al contrario.

Intuyo que esta entrada puede causar algunas reacciones airadas, y seré en lo posible cauto con las palabras, aunque sin rebajar las posiciones. Igualmente no es difícil identificar que lo que late en el fondo de mis ganas de "exhibir" a las damas que me lo permiten, es mi profunda admiración por las formas femeninas.

Fértil parece, ¿no?
La belleza no es un asunto menor, desde luego. Ni uno que se preste fácilmente a consensos. El gusto estético es tan variopinto como lo son las culturas humanas, las épocas artísticas, y finalmente, los individuos. Uno de los pocos que existen, hasta donde es posible, es el cuerpo femenino. Voy a meterme en un jardín diciendo que las formas de la mujer son "objetivamente" más bellas que las del hombre. Con esto, no quiero decir que el cuerpo masculino no pueda serlo también cuando está bien esculpido: digo que lo es menos, en conjunto.

Hay más formas de belleza femenina, más sutileza, más misterio. Hay una inmensa variedad de mujeres bellas desde las majas a Keira Knightley, desde los mascarones de proa de un barco hasta las musas de las esculturas, el cuerpo de la mujer nos ha fascinado siempre como especie e inspirado deidades de fertilidad, relaciones con la tierra, con la vida y la muerte, instigado guerras o inspirado hermosos esfuerzos.

El cuerpo masculino por el contrario, parece en nuestra mente más dedicado a la utilidad, a la consecución del fin más que a la forma. ¡No le niego el atractivo a ese tipo, desde luego! Sin embargo hay pocas formas de cuerpo bello para el hombre, más similares entre sí, más destinadas al músculo que a la curva. Es más, últimamente asistimos al auge de un nuevo modelo masculino de belleza (que no es nuevo, sólo está de vuelta, claro) que es precisamente la huida hacia las formas normalmente entendidas como femeninas, hacia la ambigüedad y el misterio del que el hombre, simplemente, carece.

Sorry, no tengo su teléfono...
Puede existir la tentación de atribuir todo esto a fenómenos culturales, a nuestra propia circunstancia, a la dominación masculina, a la alienación de la mujer... Desde luego yo, que todo lo relativizo, la tengo. Sin embargo ese fantasma del sexismo no debe hacernos perder de vista la verdad de nuestras sensaciones y experiencia colectiva: la abrumadora presencia de la forma femenina en el arte universal frente a la masculina, el hecho dificilmente contestable de que la literatura erótica, tanto la escrita por hombres como por mujeres, practicamente comienza y termina en la piel suave de una dama...


Pero si alguien me pasa el suyo...

Yo, desde luego, lo tengo claro. Sólo se exhibe lo que tiene un valor propio, y en lo que respecta a Belleza, con mayúsculas, nada hay más bello que una Mujer.

PD - (Se me queda en el tintero, lo sé, el tema del sexismo, en realidad el que iba a ser el más escabroso de este post. Lo escribiré pronto, defendiendo el sexismo como la reivindicación de la diferencia, el reconocimiento de la escala de grises de los valores. La negación de la dualidad hombre / mujer a ultranza, me parece tan perniciosa como la imposición del "deber ser" de hombre y mujer, a ultranza. Ambas cierran los ojos a la realidad para definir el mundo deseado por el que las defiende, y no para descubrir el mundo vivido por todos nosotros, en nuestra enriquecedora diferencia.)