martes, 1 de mayo de 2012

Banners





Esta entrada es muy cortita, sólo para presentaros dos documentos gráficos. XD

Estoy a vueltas con el banner de la página y me gustaría saber vuestra opinión sobre cuál os gusta más.

Os iré colgando aquí los que haga en ratitos tontos y si tenéis ganas, me dáis vuestra opinión? :) De momento estos dos son muy parecidos, y difieren ante todo en el motivo central.. más calmado o más.. directo. Qué haríais vosotros?

Quizá la opinión sea que soy muy cuadriculado y toca intentar otra cosa.. será bienvenida también! :) o si hay alguien con tiempo y talento artístico (más que yo es fácil) que se anime a que su trabajo se convierta en este blog que ven casi 15 personas a diario.. que lo diga! XD

Besos, abrazos, y saludos varios!

lunes, 30 de abril de 2012

Mima, ahí va!

http://mimaahiva.blogspot.com.es/
http://mimaahiva.blogspot.com.es/
María Alas, dice llamarse.

No conozco a María, pero si el placer de su lectura, y desde hace poco, las deliciosas curvas de sus muslos, que comparto con vosotros.

No conozco a María pero aunque la conociera mejor, me resultaría muy difícil describir lo que cuenta, y cómo lo cuenta.

No conozco a María más que lo justo, pero creo que vosotros deberíais y os invito a visitarla, baste decir que es una delicia atisbar sus travesuras, y que mima las palabras, con lo que sobran las mías.

http://mimaahiva.blogspot.com.es/

Si puedo daros una nueva recomendación... Pasad para allá, sentaos, y no hagáis ruido... ;) Seguro que os quedáis más de un ratito...

Ahí va, Mima... :)

sábado, 28 de abril de 2012

Las visitas más deseadas...

Así da gusto recibir visitas...

Soy un vividor y estoy orgulloso de decirlo. De las connotaciones negativas de la palabra, no puedo sacar otra conclusión más que la de que son nacidas de la envidia (no por mi, desde luego, si no por el "vividor" en general). Entiendo la moraleja de la cigarra y la hormiga, pero no acabo de ver para qué coño se pasa la hormiga la vida acumulando si siempre va a estar con la "mala follá", expresión que me he apropiado de mis amigos granadinos y que me viene que ni pintada para conceptualizar en mi cabeza a tanta gente con la que me he topado en el pasado.

Vividor en mi mente es el que se aplica otra gran frase de las que podría haber dicho mi abuelo "Hay que comer todos los días con vino", el que es consciente cada día de que el 28 de abril de 2012 ya no volverá, y más vale que hagas con él algo que merezca la pena.

Como buen y orgulloso vividor, me vine a una ciudad en la que el comentario general es "Málaga tiene este fallo, y este otro.. pero qué bien se vive!"... Una ciudad con costa, con calorcito, buenos locales de todo tipo, movimiento de viajeros que siempre aportan cosas nuevas, y un aeropuerto a minutos de la puerta...

Y claro, al elegir dónde vivir pensé en lo que quería que es.. adivináis? Tener la casa llena de visitas! ;) 

Las visitas en las que estaba pensando no eran precisamente las del cuñado que llega y arrasa con el jamón y el vinito (cuñado que tengo a mil km por otra parte, y que nunca ha hecho eso, pobrecito mio) si no visitas como la de "Bonshira" hace pocas semanas...

En ella hubo juego, hubo oportunidad de hacer fotos, hubo fin de fiesta... Hubo un regalo estupendo que me hicieron de un pequeño uniforme de las "Zorritas de FourthWall" que va a causar furor en las fiestas que hagamos este verano en la terracita, y se dio inicio a algo de lo que quisiera hacer tradición en el cuarto muro, y que os contaré en alguna entrada esta semana que entra.

Como las imágenes son más elocuentes que yo, os dejo con la primera de la serie, que alguna más habrá.. y con mi agradecimiento a estas dos bellezas por su amistad, su complicidad, y la forma en que se entregan... La guinda la pone lo bien que han conectado entre ellas, y el ambiente eléctrico que se crea!

No es curioso que de tres en la foto, FourthWall sea justo el que no lleva el dorsal? ;)

martes, 24 de abril de 2012

De mi alergia a las normas...


A veces me doy el gusto de hacerme la ropa a medida.. ;)

Siempre tuve alergia a las normas, desde mi escepticismo, desde mi individualidad, desde la constatación de que nadie las cumple y casi todos las usan de arma arrojadiza para juzgar y criticar, y disponer de los demás, sin interiorizar la ética profunda que algunas de ellas deberían tener en uno mismo, y el ridículo y absurdo profundos que otras encierran al analizarlas mínimamente.

Esta reflexión que no es nueva, salta a este blog por un ejemplo reciente (que quizá no es cierto?)

Algunos sabrán, y otros no, que trabajo en un hospital. Hace unas semanas iba por el pasillo "de uniforme" y una señora de en torno a los cincuenta años me preguntó si se podía beber agua allí. Me llamó mucho la atención.

¿Que si puede usted beber agua en una sala de espera donde va a pasar largas horas, incómoda, preocupada, expectante? No hablamos de un quirófano, no hablamos de una consulta ni de una oficina, o ni siquiera de una biblioteca, estamos hablando de una de esas salas de espera / pasillo que llenan los edificios de la Seguridad Social... En ese momento no se lo dije pero lo que pensé es "Señora, si alguien le dice que NO puede beber usted agua, por favor mándele a la mierda, de mi parte y de la suya". ¿De verdad queremos vivir en un mundo donde cualquiera con un chaleco amarillo te puede decir lo que tienes que hacer? (Todos sabéis de que chalequito hablo).

Vivimos excesivamente rodeados de normas y de ganas de decirle a los demás lo que deben hacer. Normas para todo, normas grandes y pequeñas, normas reales e inventadas, normas necesarias y muchas normas innecesarias y superfluas. Normas de obligado cumplimiento y normas guardadas con exceso de celo. Normas impuestas por todo organismo que se precie, público o privado, normas caprichosas, absurdas, normas contradictorias, normas cambiantes.

Desde luego, comprendo que deben existir unas reglas de convivencia. Un contrato social, un derecho de admisión, un mecanismo para sancionar a los que se pasan de la raya. Pero a donde hemos llegado... Eso no lo comparto.

En derecho se hace una importante distinción entre la letra de la ley, y el espíritu de la ley. Al educar a un niño, si de verdad queremos educarle, no debemos empeñarnos en que "conozca" las reglas, si no en que entienda para qué sirven, y su necesidad. Si le imponemos reglas caprichosas y sin sentido, con un "por que lo digo yo", le enseñamos sólo a cumplir "para que no te pillen", quizá deje de molestar a nuestro cuñado el calvo pero no conseguimos que interiorice un código moral propio. 

Creo que como sociedad, hemos llegado a ese punto en el que estamos rodeados por tantas normas absurdas, tantas sentencias contradictorias, tanta regulación incomprensible, que hemos perdido el sentido moral de la convivencia para volvernos quisquillosos y legalistas.
Creo que hemos convertido la norma en la pura defensa del mediocre, del uniforme, del miedo a la diferencia o al propio criterio, y que eso nos daña las meninges más allá de lo imaginable, como sociedad y como individuos.

Creo que es mejor que el crío entienda que no puede jugar al balón al lado de la cabeza del vecino, que llenar la piscina de carteles de prohibido. Creo que es mejor que el cannabis se plante a la luz del día, se venda con calidad y pague impuestos que estigmatizar e inmiscuirme en lo que otros hacen con su cuerpo. 


Pepsi y Coke han sabido reconocerse y verse con humor! pese a las normas en contrario! ¿Por qué hay tantas normas en contra de casi todo?


Creo que en un mundo tan lleno de miradas de desaprobación, Internet ha sido un aire fresco de libertad al que afortunadamente nadie ha podido hasta ahora poner coto. Creo que hay normas que están como red de seguridad a las que agarrarse cuando las cosas se ponen feas, pero que curiosamente, no están para hacerse cumplir. Creo que por eso estoy aquí, por eso escribo aquí, por eso hago aquí amigos y disfruto de la anarquía que este blog me brinda...

Creo que este recurso mío de la reiteración y el "creo que" ya sobra, porque podría estar así una semana... y creo que sobre normas necesarias, normas absurdas y normas imposibles, se podrían escribir muchas entradas...

Pero quiero saber vuestra opinión y despertar un debate previo, espero que divertido... Si has leido hasta aquí, y te sientes indignado, divertido, indentificado.. Aprovecha el comentario para contarnos en unas líneas alguna historieta sobre tu relación con las reglas en general, o soy yo el único gruñón y estoy ejerciendo de "4thWall_Rebelde_Sin_Causa"?

sábado, 21 de abril de 2012

Nuevos Rumbos...

Todo camino esta lleno de bifurcaciones...

En estas semanas voy a estar inundado de trabajo y sin posibilidad de grandes actualizaciones.

El poco tiempo libre que tenga, no tendré disponible mi ordenador, ni sería el momento para ponerme a elaborar entradas pero... Nada me impide pensar en qué hacer con el blog en el futuro cercano, verdad?

De las últimas aportaciones, se da la circunstancia de que la mayoría no son mías si no de plumas invitadas. Una tendencia curiosa, que le ha dado vida y variedad a esto, y que esperamos que se pueda mantener!

A esas "plumas" dedicaré pronto una sección aparte que vaya recogiendo sus aportaciones (cuando tenga un rato para hacerla) pero vaya por delante mi agradecimiento y creo que el de todos los que leemos por aquí, aunque seamos poquitos!

Otra cuestión es que parece que poco a poco la D/s va tomando un papel protagonista. Siendo un elemento que evidentemente me gusta, tampoco fue mi intención centrarme en él al iniciar el blog, pero sí parece que es el que más interés suscita. En un principio pensé que serían las parejas liberales las que quizá participarían más, y me he llevado una sorpresa con lo que está ocurriendo realmente!

Una vez más, pues, os quiero preguntar qué os gustaría leer, qué queréis que hagamos con este rinconcito que ya es de todos, y por dónde seguimos paseando.

Tengo varias entradas en la cocina sobre la vida de las parejas liberales, las cosas que se te plantean al empezar, anécdotas que nos pasan... También sobre el fenómeno en general o por qué lo defiendo con tanta vehemencia o me ha dado incluso por bloguear sobre ello.

Tengo algunas plumas más prometidas, que espero que vayan llegando, algunas que temo que ya no llegarán, y algunas historias por largo tiempo comprometidas, aunque como habréis comprobado, si puedo evitarlo prefiero no ser yo quien cuente las experiencias, será porque en el fondo siempre he sido un poco voyeur y me gusta estar en el papel de quien las mira desde fuera... aunque antes las haya protagonizado también! ;)

Por último tengo la idea de explorar nuevos rumbos en cuanto a la "hermandad" con otros blogs y con gente muy interesante que estoy conociendo desde que cree el cuarto muro, y a la que espero poder presentaros.

Una vez más, os recojo aquí los títulos de las entradas que están en mi carpeta de borradores. Algunas de ellas acabarán aquí, otras en la papelera.. En gran parte, depende de vosotros!

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A crazy blue night...

Pluma de Eva

Pluma de Greg

De la utilidad del cotilleo...

Carta a la sumisa desconocida...

El papiro rosa de Eva...

De putas baratas... (Se que el título se las trae, pero no es lo que parece)

El juego de la seducción y "mi secreto"...

De como conquistar a Katze y "su secreto"...

Chrystal la lectora...

Mil razones para no ser liberales...

De curiosos y encuestas...

Tu me gustas, por qué yo a ti no?...

Otros lugares otros tiempos...

Matroshkas liberales...
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Y se aceptan peticiones! :)

Cómo lo veis?

lunes, 16 de abril de 2012

Las Braguitas el el Bolso... (Firmado por Shira)


Shira fotografiada en mi casa por Katze aun con las braguitas puestas.. y esos ojazos verdes! :)


LAS BRAGUITAS EN EL BOLSO

Otro de los encuentros con 4th wall que más me han gustado y que a continuación detallo.

Sucedió una tarde de una primavera como esta que vivimos.
Claro, la sangre altera y a mi me alteró bastante.
bip-bip… mensaje en el movil.
-a las 6 en punto estarás tocando mi puerta.
Te quiero bien provocativa, escotada y ajustada, si no te pitan y gritan por la calle, no habrás conseguido lo que me propongo. Y por supuesto….. “la braguitas en el bolso”-

Ufff!! Mi mente en seguida se puso en marcha, acelerada.
Son este tipo de mensajes y proposiciones las que consiguen que mi libido despierte y se manifieste en todo mi cuerpo una excitación tal que basta rozarme un poco para que explote.

Con poco tiempo, buscando la manera de cumplir con los deseos de wall, me puse de inmediato a buscar la ropa adecuada para ese momento.
Vestidito corto, ajustado, tacones y buen escote, tal cuál el me había ordenado. Y como no… y lo que más me excitó de su pedido, las braguitas en el bolso.

Así me dispuse a salir por mi puerta, entre avergonzada, por todo el camino que me esperaba hasta llegar a el  autobús y acalorada ante lo que me esperaba.

 Con Paso firme caminaba.
Empezaron las primeras miradas, un grupo masculino a las puertas de un bar, me hizo un corrillo por el que no tenía más remedio que pasar. Improperios varios, mi cara sonrojada, pero una sensación de sentirme la putita sin bragas, caminando presurosa hasta su destino para ser usada, que hacía que mis flujos emanaran sin remedio.

Bocinas de coches, más miradas lascivas,  y  al fin subí en el autobús.
No se porque, mi manera de sentarme no fue precisamente discreta.
Ya puesta en situación, el quedarme de piernas abiertas y provocar más al personal y a mi mente lujuriosa, se me antojo irresistible.

El camino se me hizo eterno, deseosa de ganas de llegar y encontrarme a la merced de las manos de Wall.
Llegada a destino, mis nervios se acrecentaron, aceleré el paso y en nada, me encontraba ya en su puerta, tocando tímidamente.

Y me abrió… la puerta……
 su mirada (ya tantas veces mencionada en este blog) de golfo picaron, me devoraron por completo.

Me hizo pasar, mientras seguía observándome, de arriba abajo… de abajo a arriba….
El que me mire así, provoca en mi tal estado, que tengo que contenerme para no lanzarme sobre el y ser yo la maneje la situación.

Se acerca lentamente, me introduce uno de sus dedos en mi escote y me dice- Uhmm!! Vaya, si que has venido como te dije- cachetada en mi culo y en seguida me hallo de rodillas a sus pies.

Todo esto, en la entrada de su casa, (como me gusta esa entrada).
 Es como la antesala de la revolución  de placer que me espera….

El, cómodamente descalzo, me guía sin hablarme, a que lo acompañe como perrita que soy, a su lado hasta el salón.
Yo no hablo, no rechisto, me dejo llevar por su mano. Dispuesta a que haga de mi lo que quiera. Lo que le plazca. Ahora soy suya y no soy nada, sólo su zorrita y quiero que me use a su antojo.

Me sitúa en una alfombra, me pide que me quedé así a cuatro patas.
Mientras el me rodea. Observando, imagino que pensando que hacer conmigo.
Se queda frente a mi. Me agacha bruscamente la cabeza y me ordena que bese sus pies. Yo obedezco, con total devoción, me recreo en cada dedo, en el empeine, saco mi lengua de perrita y lamo con placer.
De repente su pie se posa en mi cara, y me pisa, siiii!!! me pisa. Y se mantiene allí un buen rato.
Uhmm!! Me pone, me pone y mucho el sentirme así, pisada por el.
Su risita, su respiración agitada…. Mi cabeza que nuevamente se ha ido a otro lugar.

Retira su pie y me ordena que me quede así, con la cabeza agachada. Siento que se sube encima de mi.
Siento que ahora es mi espalda la que soporta el peso de sus pies. Uhmmm!!! Me gusta… si, pisame,
Quiero decirselo, quiero que me pise y me use con todo su cuerpo,.. pero me limito a permanecer a la espera.

Me sube el vestido y… -¿Qué es esto zorrita?- No has cumplido con lo que te pedí?-
Llevaba unas medias, pero no llevaba las braguitas. Se lo digo, y continúa…
Me toca por detrás, me mete la mano por las medias…
-pero como puedes estar así de mojadita ya?-
Yo, como loca, no puedo evitar mover mi culito en dirección a su mano, pero el se detiene y viene hacia mi, me levanta la cabeza y me dice –shhh! No, no, no…. Esperate perrita, has olvidado cuál es tu lugar aquí?- y me sitúa justo a la altura de su entrepierna, ordenándome que lo desabroche con la boca.

Cómo buena perrita, sigo mi instinto y olfateo, UHMMM!!!
Es justo ese momento, antes de que aparezca por completo, el que me pone a mil…
Deseosa de verla, de encontrarme con ella de nuevo, de llenarme por completo la boca, de tragarmela toda…
Y allí está…. Si, allí está esa polla, imponente, palpitante. 
 Y yo… yo abro mi boca, la abro y la saludo, lentamente primero, la recorro con mi lengua, degustándola de a poco. Uhmmm!!! Me gusta, me gusta saborearla…

 Cómo despertando de un sueño siento que me ahogo, se acabó el jueguecito de reverencia. Wall, me está follando la boca. A lo bestia, como a el le gusta, yo me dejo hacer, me agarra la cabeza, me mueve como quiere, me embiste una y otra vez  hasta que mis arcadas me hacen retroceder, ( por aquel entonces, aún estaba con las lecciones para metermela hasta el fondo, por completo)
Me deja descansar, entre sus huevos, es ese mi lugar de descanso, y alli me quedo, gustosamente, chupando entre ese hueco que queda.

No pasa mucho tiempo cuando la vuelvo a tener en mi boca, y allí me la deja, para que la sienta, sin moverse, sin que me mueva…

Vuelve a quitármela. No, no quiero que me la quite.
 No se como explicar que para mi es algo adictivo el tenerla en la boca, y que si algo me relaja en este mundo, es cuando me la mete dentro, bien dentro y me llena.

Siento que está detrás de mi, siento que me quita las medias, siento que me toca, si, me está tocando.
 Mi coñito ya no puede más, mi coñito le suplica a modo de flujos que quiere sentirla dentro, que quiere que lo embistan…
Me agarra los brazos, y tira de ellos, me deja completamente inmóvil y allí, así de repente, me penetra fuertemente. Bruscamente… como a el le gusta, como a mi me gusta.

De repente para y me agacha la cabeza, sin dejar de tirar de mis brazos, se pone de rodillas y sigue follándome, sigue… yo me quedo en esa alfombra, sin tener movilidad alguna, intentando subir mi culo para sentirla más profundamente si cabe.
-Shhh!!! Estate quieta, no ves que tu eres aquí la perrita?-
si, si, me quedo quieta, que haga conmigo lo que quiera, si no me he de mover, no me muevo. Si no he de hablar, no hablo. Yo estoy para obedecer, y así lo hago, pero me cuesta, me sigue costando porque es tal el grado de calor que se apodera de mi cuerpo que me dan ganas de coger las riendas….

Sin tan siquiera haberme desnudado por completo,
Se apodera de mis pechos, los manosea, como quiere. Se detiene y me azota el trasero, yo me retuerzo, no me puede gustar más que me azote, pero yo soy muy bruta y deseo más, deseo que me pegue con ganas, que me escupa, que me use y me maltrate… AHHH!! Y es que me encanta sentirme humillada y sometida. No lo puedo remediar. Soy taaaannn puta…
 En una postura imposible me voltea y me sube la cabeza, no se como, hago maniobras para poder chupársela. Antes de terminar, aparece en escena una
 cámara, (no se puede ir a casa de Wall, sin  que aparezca un objetivo para dejar presencia gráfica de lo acontecido) en este caso era para enviarle a Katze un recuerdo de ese día, ella siempre está presente, aunque no lo esté físicamente.
Yo sigo a lo mío, esperando ansiosa ser regada por completo por la leche de mi AMO, y allí viene.
 viene ese elixir que tanto me gusta, y abro bien mi boca, saco mi lengua y trago todita, sin dejar ni gota.

Acabamos de compartir fluidos, sin apenas haber hablado, sin apenas haberme movido.


Y así me deja, allí sin moverme y me trae agua, agua que bebo de su mano, a cuatro patas, como la perra que soy.


Me visto y me voy. 
Esta vez, si, con las braguitas puestas.

sábado, 14 de abril de 2012

Primeras veces... (Firmado por Ambarillo)



A menudo digo que me encantaría que el cuarto muro fuese convirtiéndose cada día más en una comunidad en la que compartimos y debatimos, además de seguir buscando el morbo y entablar nuevas amistades.

En esa línea, hasta ahora había publicado algunas entradas de experiencias que he vivido, pero con una nota especial: me gusta publicarlas también contadas desde el otro lado, firmadas por Shira, por Bonsay (si algún día acaba sus deberes, también por Nina!), y espero que en el futuro haya más plumas, y más situaciones!

Esta de hoy inaugura una nueva serie sobre "Primeras Veces". En concreto, una vivida por Ambarillo, que ha tenido a bien enviarnos. :)

Por fortuna no hay problemas de espacio en un blog! :) Así que aquí os lo pego íntegro e intacto. En general, ni añadiré, ni recortaré, ni "corregiré" nada de estas contribuciones, me parecería una falta de respeto. Cada nueva pluma tendrá así su estilo, su forma de contarnos, y su propias virtudes!

Aquí os dejo su relato, y su experiencia! :)


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Como en más de un comentario había dejado escrito que algún día aportaría al blog alguna "primera vez". Animado por ti e inspirado por los relatos que se han públicado hasta ahora, esta noche me he sentado a escribir.
He elegido un primer encuentro que tuve hace ya casi ocho años con una sumisa, con la que aun mantengo una relación muy, muy especial.
Lo que relato es totalmente cierto y ocurrió así.
Hay partes del relato en los que parece que yo estuviera dentro de su mente porque describo lo que ella pensaba o sentía en ese momento. Tal punto de vista lo aporto en base a lo que ella me contó posteriormente de cómo había vivido nuestra primera cita. [...]
Es largo amigo Wall, pero tu me has dado carta blanca para escribir y como tu dices el que no quiera leer que se lo salte.[...]
La foto también la hice yo y corresponde a la sumisa del relato, si lo ves oportuno sirva para ilustrar el relato si lo publicas.
Amigo 4thWall un abrazo.

Ambarillo.



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En el verano de Sevilla y alrededores al medio día hace mucho calor. Yo tenía horario de mañana y de tarde así que si ella imponía vernos entre semana no nos quedaba otra opción que hacerlo a la hora de comer.

Pasaba poco más de un mes desde que entablamos relación a través de una web de contactos sado y sólo nos habíamos visto por fotos.

Desde la ventana de mi trabajo la vi pasar en su coche camino de la cita. Ella había querido que esta se celebrara en el polígono industrial porque sabía llegar sin pérdida. Pero a mi no me venía bien así que como Amo que soy yo decidí dónde celebraríamos nuestro almuerzo, nuestra primera cita, sin imposiciones bruscas sino de una forma amable ella hizo mi voluntad.

Salí del trabajo minutos después de verla pasar, tenía la certeza de que ella ya estaba allí. Esta vez no existía la incertidumbre que genera cuando se acude a una primera cita de si estará allí o habría cambiado de idea. Esta vez controlaba yo incluso antes de llegar.

La encontré bajo un sol de justicia y consumida por los nervios de pie junto al su coche frente al cuartel de la Guardia Civil, mi casa estaba a la vuelta, detrás del cuartel. Paré, me acerqué a ella y se puso en situación de alerta no cabía duda que ya sabía quien era yo.
Hizo un esfuerzo por sonreír a pesar del sofoco por calor que le había castigado cerca de diez minutos y de esos nervios que hasta que yo llegué le movían a salir corriendo antes de cruzar su vida con la mía.

Nos presentamos, dos besos, ¿Qué tal estás?, Bien mucho calor y – No puedes dejar el coche aquí, esta prohibido aparcar, sígueme- subí al mío y la conduje hasta casi la puerta de mi casa, pero ella no lo sabía.

En vez de comer de menú en un bar de polígono industrial, la llevé a comer a un asador típico del pueblo.
Desde mi calle hasta el asador apenas cruzamos una docena de palabras. No íbamos muy lejos de todas formas pero los silencios eran densos y junto a ella en el asiento del acompañante viajaba toda su timidez y fragilidad, se sentía pequeña junto a mi. Yo acrecentaba esa sensación en ella mirándola con autoridad que la enmudecía hasta sus pensamientos.

Durante la comida hablamos. Me senté a su lado en vez de hacerlo frente a ella. Mi cercanía le abrumaba. Durante la comida ella se fue relajando aunque me confesó posteriormente cuando recordábamos este primer encuentro que durante toda la comida se había sentido intimidada y que hacía el esfuerzo por tratar de que no se notara. No lo conseguía apenas pero un poco más distendida que al principio si que se le observaba.

No obstante, cada vez que apreciaba que se soltaba demasiado, yo extendía mi mano hasta su brazo derecho y le subía el tirante de su vestido que de manera impertinente se deslizaba una y otra vez desde su hombro desnudo. Este gesto mío la turbaba por completo y la dejaba desarmada, de nuevo a merced de sus nervios y yo sentía mi triunfo sobre ella, la controlaba, controlaba sus emociones. Jugaba con ella como el depredador juega con su presa antes de comérsela. Me excita tanto este juego, de control, de dominio…

Hablamos fundamentalmente de ella, yo preguntaba y ella respondía, ella hablaba de si misma, de su manera de vivir la D/s. Abundábamos en detalles sobre conversaciones tenidas por Chat o pensamientos que habíamos intercambiado a través de correo. Salió a relucir otra vez su fantasía de violación. ¡Vaya! Habíamos hablado por Messenger que era algo que le excitaba. Sentirse forzada por un desconocido, contra su voluntad, sentirse como una muñeca de trapo en manos de un bruto que abusa de ella sin que ella tuviera opción siquiera de resistirse. Claro está que sin la crudeza y el salvajismo de un hecho real de este tipo y con un final mucho más amable donde el individuo que al principio la fuerza luego la arropa entre sus brazos con ternura.

Hablamos también de sus experiencias anteriores como sumisa, hablamos de otros Amos que había tenido, de sus expectativas conmigo. Yo le hablé también de mí.

Ella pretendía controlar el ritmo de la comida y del encuentro pero nada más lejos de sus intenciones, era como una pluma al viento y en esta ocasión era yo quien soplaba.
Ella había calculado que si yo tenía que volver al trabajo, alargando la comida lo más que pudiera se ahorraría el incomodo compromiso de tener que decidir si acompañarme o no a un lugar más privado. Ella había imaginado este primer contacto sólo eso un primer contacto, hablar, comer y luego cada uno por su lado y decidir más tarde si se ponía en mis manos en otra ocasión.

Pero una comida dura lo que dura por mucho que la estires y lo que no controlaba ella era que yo no tenía ningún reparo en llegar tarde al trabajo.
 Salimos del asador, ella se sentía confiada y muy ufana porque había  logrado su objetivo de mantenerse a salvo de mis garras. Yo la acompañaría hasta su coche, allí nos despediríamos y marcharía a su casa y yo al trabajo con la idea de llamarnos tal vez al día siguiente después de haber rumiado lo acontecido durante la comida.

Aparqué mi coche unos metros por delante del suyo. Ella tenía ya la mano en la maneta para abrir la puerta cuando le dije: -Esta es mi casa, vivo aquí, tengo que entrar un momento antes de irme al trabajo. ¿Te importaría entrar conmigo? Quisiera darte algo. Titubeó trato de poner una excusa, pero la interrumpí: - Sólo será un minuto, me tengo que ir al trabajo ya.
Ella accedió a entrar más por mantener las formas que por voluntad propia. Entramos por la cochera en vez de utilizar la puerta principal.

Yo entré primero, ella me siguió. Nada más atravesar el umbral de la puerta la agarre firmemente por su muñeca izquierda, de un puntapié cerré la puerta y con la mano libre corrí el cerrojo. Nos quedamos a completamente a oscuras. La sentía agitarse pero antes de que reaccionara la arrojé con fuerza contra la pared, me moví con rapidez y la mantuve apretada cara a la pared, con todo el vicio más sucio y con toda la depravación que yo era capaz de reunir, la manoseaba obscenamente por encima de la finísima tela del vestido que todavía conservaba puesto. Ella pronto dejó de resistirse al sentir que su fuerza era inferior a la mía. Más tarde me confesó que se resignó a pasar por el trago de ser usada por un capullo que se creía Amo por el hecho de satisfacerse a la fuerza con la toda incauta que cae en sus manos. Aún así la rabia de sentirse ultrajada por un cabrón le llevaba a revolverse, resoplaba con hartazgo, pero a la vez yo notaba su miedo mientras mis manos habían encontrado ya el camino para llegar a sus tetas por debajo del vestido. La sobaba descarnadamente, agarraba sus tetas con mis manos, las apretaba con fuerza, buscaba sus pezones y los pellizcaba hasta oírla quejarse por el dolor mientras me empapaba en su cuello de su olor a hembra, la besaba y le mordía la oreja, le mordía la nuca… El peso y el empuje de mi cuerpo sobre el suyo la mantenían inmóvil contra la pared.

Metí una mano desde atrás entre sus piernas, aparté sus bragas y metí mis dedos en su coño. ¡Hum! PUTA. Tanto resoplar, tanto bufar y tratar de zafarte, meto mi mano en tu coño y te chorrea como una fuente. Saqué mi mano de su coño y la llevé a su cara, restregué toda su humedad por su cara, ¿humedad? Era como un manantial que brota de una gruta oscura, cuando mi mano regresó entre sus piernas su calentura chorreaba ya por sus muslos. Hurgué en su intimidad hasta que dos dedos se internaron bruscamente en ella. Palpé su interior, sus flujos mojaban toda mi mano, sentí su carne cerrada sobre mis dedos y dentro de ella su calor me hacía dudar si yo metía mi mano en su coño o era su coño ávido de algo que lo llenar el que engullía mi mano. Llegué a temer que se tragara mi mano entera, estaba perdiendo el control, pero me rehice, busqué esa almohadillita blanda y rugosa detrás del pubis y lo acaricié con mis dos dedos, por primera vez la escuche gemir, por primera vez arqueo su espalda ofreciéndose y abriendo sus piernas todo lo que sus bragas a medio bajar le permitían, su cuerpo pedía más, su coño pedía ser follado.  Por fin ella se había rendido no a mí, ni a la fuerza, ni a la violencia de mis actos, se había rendido al placer, se había rendido al deseo, se había rendido a su Amo. 

Puse mi brazo en su espalda para mantenerla aún contra la pared, mientras abría la bragueta y sacaba mi miembro. La follé apoyada contra la pared, la follé con embestidas fuertes amarrándola por la cintura. Sudábamos, ella chillaba de gusto, jadeábamos por el sofocante calor, por la intensidad de la cabalgada, nos faltaba el aire en aquel lugar oscuro cerrado y tan cargado. La tomé del brazo y por una puerta interior la llevé a la casa, la conduje al salón inundado de luz, el espacio era más amplio y aunque hacía calor no era el ambiente sofocante de la cochera. Continuamos en el sofá, nos deshicimos de toda la ropa y estuvimos juntos, desnudos por primera vez. Yo me senté y ella se sentó sobre mi polla. Nos besamos. Comenzó como una violación pero la luz sublimó este acto, lo trasformó en  algo bello, lleno de ternura,  de sensibilidad, de caricias. Acabamos abrazados, exhaustos, felices.
Le pedí disculpas por tenernos que ir inmediatamente, ya era tarde, tenía que haber llegado al trabajo un cuarto de hora antes. Le ofrecí ducharse, rehusó, Yo me duché y cuando salí estaba vestida esperándome. Salimos juntos de mi casa, cada uno se subió a su coche, durante un breve trayecto llevamos el mismo camino. Yo miraba por el retrovisor y la veía a ella con una sonrisa de oreja a oreja.
Al día siguiente volvió.

Ambarillo.