domingo, 28 de abril de 2013

Nuevos comienzos...

Pq al fin y al cabo todas las páginas son parte del libro...


Ésta será una entrada breve y en una clave algo más personal de lo que acostumbro... Aún así, siento que ya hace falta: algunos de los habituales me conocéis lo suficiente para que esto sean "viejas noticias", algunos nada en absoluto para que os interese, pero hay un área gris de quienes llegasteis aquí siguiendo a Katze o a través de nuestras aventuras liberales, o de recién llegados que a veces me preguntan con cierta confusión si este es el blog de un chico, de una pareja, si es fantasía o realidad...

Sin entrar en detalles privados: Katze y yo hemos tomado caminos separados. Tenemos nuestras razones, que no voy por supuesto a discutir aquí, pero me enorgullece decir que puesto que tiene que acabarse, creo que se ha acabado de la forma más civilizada posible, que pervivirá la amistad cuando pase un tiempo y los sentimientos no estén tan a flor de piel y que permanecen el respeto y el cariño.

No hemos permitido que el recuerdo de los años que estuvimos juntos  se vea perjudicado por ese yo mezquino que todos tenemos dentro y que nos dice en los momentos en que nos sentimos vulnerables que ataquemos primero para hacer más daño, en un intento completamente inútil de aminorar nuestro propio dolor.

Así que sólo tengo palabras bonitas y de agradecimiento para Katze, aunque esta sea la entrada en que os cuento que ya no somos "cadaunadas", que por supuesto le deseo lo mejor y que paso página pero no borraría nada de lo vivido...

Me enfrento a un nuevo comienzo, con las dosis habituales de miedo e ilusión, y si queréis seguir por aquí, continuaré contandoos mis vivencias y reflexiones mientras lo afronto.. por el momento solo, y quien sabe, si soy afortunado, quizá algún día, de nuevo acompañado...

Solo me queda deciros, a vosotros que como siempre agradeceré saber que hay alguien al otro lado, compartiendo aquí sus pensamientos, y a Katze, de corazón, gracias por todo lo que me ha regalado vivir y lo que me ha dado de sí en estos años, gracias, y hasta siempre.

..........
  



lunes, 22 de abril de 2013

Cuestiones de Género...

Y ahora qué hacemos? XD

En la última semana he tenido dos pequeñas "ediciones" de un debate con múltiples ramificaciones que surge periódicamente cada vez que un grupo de amiguetes se sientan a tomar un café y arreglar el mundo.

Cómo ya sabéis los que leéis el muro, me preocupan las palabras y disfruto reflexionando sobre ellas. En otras entradas como las dos anteriores a esta o "Presentando mis respetos" me he metido ya en estos jardines. Intuyo sin embargo que éste puede despertar alguna ampolla más, pues todo el mundo tiene una opinión, por lo general algo visceral, sobre el asunto.

Por un lado surgió la duda comentando el caso de hace un par de años de un paciente transexual, cuyo nombre en la lista era pongamos por ejemplo "Francisco", que pidió en consulta ser llamado "Jenniffer" (se escribe con dos "enes" y dos "efes", nos insistió) y recibir el informe con ese nombre con el que a sí misma se identifica. (El por qué de escoger ese nombre para sí y la alta frecuencia observada de nombres de ese tipo entre quienes hacen esta transición, se nos escapa a mi y a la intención de ésta entrada).

Como habrán observado muchos, en la propia frase he cambiado de "un paciente" a "a sí misma", y la misma actitud defiendo yo que se merecía Jenniffer en consulta. En ocasiones mantener el género al referirse a ella podía ser confuso, dados sus rasgos faciales, y cierta disonancia con el aspecto de sus genitales, o caracteres sexuales secundarios (su buen par de prótesis de mama, como os podéis imaginar), pero por muy interiorizado que pueda estar en nuestro inconsciente, creo que es un esfuerzo que exige el respeto.

Para quien pueda interesar la solución final que di al dilema, hela aquí, puesto que me pareció una forma ingeniosa de contentar a todo el mundo y quizá a alguien le sirva! La paciente no quería ser llamada en su informe "Francisco", y yo por propiedad en el informe y por evitar confusiones futuras, no consideraba que pudiera llamarla en él "Jenniffer" por mi cuenta y riesgo. Tras pensarlo un poco, le propuse poner en el mismo F. J. y sus dos apellidos, dejando el resto a la imaginación e insertando ahí sólo un "segundo nombre" que normalmente tiene pocas consecuencias en español. Se mostró satisfecha, y yo también.

Comentando éste caso, como decíamos más arriba, surgieron entre mis compañeros varias opiniones enfrentadas sobre sexo, género, y la forma correcta de referirnos a "F.J.".

Por un lado estaría llamémosle el "fundamentalista genético" cuyo argumento sería aproximadamente: ha nacido XY, luego es un varón y se le debe tratar de "él".

Por otro el que a mi me gustaría llamar "fundamentalista genital", cuya única preocupación a la hora de escoger usar "él" o "ella" sería saber si la cirugía de cambio de sexo estaba ya o no completa. Sería "él" antes de empezar, "ella" tras la cirugía genital, y un estado intermedio en el caso de "F.J.", tras la operación de pecho y previamente a la terapia hormonal y a completar la cirugía.

El problema con el fundamentalista genético es que en cuanto uno indaga brevemente se encuentra con muchos casos de difícil solución, por ejemplo con llamativas consecuencias para el deporte o incluso la escolarización. Existen distintos síndromes (no nos pongamos técnicos) de personas XXY, XYY, XXX, o XY con un déficit en los receptores de testosterona, así como distintos trastornos hormonales, cuyo fenotipo puede dar lugar a dudas sobre si podemos adscribir a tal o cual individuo a la etiqueta de "hombre" o "mujer".

El del fundamentalismo genital se encuentra con niños nacidos con genitales ambiguos, o incompletos, o con vestigios de ambos órganos masculinos y femeninos, o con genitales aparentemente femeninos y la presencia de testículos intrapélvicos, o de otros trastornos hormonales... Tampoco parece un criterio definitivo.

Todo lo anterior puede convertirse en consideraciones académicas, aunque en ocasiones pueden tener consecuencias muy reales. Lo que a mi me interesa destacar aquí es que más allá de divagaciones médicas, en el ser humano el problema del género es ante todo una cuestión de identidad. 

El caso de los transexuales no es más que el extremo de un espectro en el que la identidad personal y la identidad social y biológicamente asignada, no coinciden. Es difícil imaginar la dureza de enfrentarse al hecho de que "Yo" no me siento como los demás me ven, y de que ellos se puedan negar a tratarme en muchos casos de acuerdo a cómo me defino y percibo a mi mismo.

La solución, una vez más, creo que está en el respeto a la libertad individual. En la aceptación de que no podemos siempre comprender la experiencia del mundo que tienen otras personas, otras culturas, otros tiempos... Pero si ejercer nuestra enorme capacidad para la empatía, que la tenemos si la dejamos aflorar, y comprender que nadie salvo F.J. tiene derecho a decidir si el lenguaje debe tratarla como "él" o "ella".

Yo desde luego me sentí avergonzado cada vez que se me escapó el masculino, y aliviado con su tolerancia a mis deslices, pues creo que era evidente mi esfuerzo por asentarme en el femenino como era su deseo. Y rompo aquí esta pequeña lanza en favor de que, en lo posible, tratemos de definir y acotar las clasificaciones de las rocas, las bacterias o los tipos de enana roja, pero nunca tratemos de imponer nuestras estrechas definiciones a la realidad innegable de la diversidad de las personas.




P.D.- No se me escapa que dije "dos cuestiones". La segunda es sobre el uso de moda en los últimos años de formas como "españoles y españolas", "compañeros y compañeras", o ya rizando el rizo "militantes y militantes" (sic), así como de la proliferación de palabras como "testiga", "notaria", y similares. Creo que se adivina cuál será mi postura, aunque quizá no... Una cosa es la libertad, y otra el lenguaje, y ahí si es necesario conocer y respetar las reglas! Invito a quien esté interesad@ a que abra fuego, pues se antoja candente, si la gente se anima a subirse al carro.. XD



viernes, 29 de marzo de 2013

Respeto /// Buena Educación...

Es muy bíblico pero ya que son estas fechas.. Respeta y serás respetado! ;)


Me pregunta j en un comentario que si puedo aclarar qué es el tan traído y llevado “respeto” que pedimos a todas horas y en todo foro los que vivimos estas cosas, y si no se estará confundiendo con la simple buena educación, siempre debida.

Recojo una vez más el guante, puesto que es lo que siempre quise, que el Muro sea un diálogo, y en este caso el que tengo con j me parece estimulante y siempre da lugar a nuevas reflexiones.

Es cierto que el “respeto” se pide mucho, máxime cuando se siente que no se tiene por defecto. En el caso de los “swinger”, temo q aún estamos en ello. Quizá equivocadamente, quizá no, yo veo paralelismos entre el despertar de la sociedad a que existimos con el que empezó hace 20 años con gays y lesbianas. 

Últimamente las referencias al intercambio de parejas y la vida liberal se multiplican en el cine, la prensa o la televisión, y como siempre ocurre, el hábito va curando la extrañeza. Los gays emprendieron ese camino hace 20 años, y hoy se ve con normalidad decir incluso frases hace poco imposibles de conjugar como: “el diputado gay del PP Pepito Pérez se ha casado hoy con su compañero en Barcelona”. No creo que estemos en el punto en que Hola! pueda publicar que Sergio Ramos y señora han ido a Barcelona a pasar un fin de semana de sexo y desenfreno con Ferrer y su novia, dada su manifiesta amistad e inclinaciones liberales… Pero aunque sea un deseo extraño, ojalá algún día lleguemos a él y las señoras bostecen al ver que esa tan sosa es la portada de la semana.

Cuál es el problema? Bueno, creo que principalmente el problema, incluso más allá del “qué dirán” es que aunque la buena educación provea la apariencia de una cordialidad que puede llegar a ser muy hipócrita, hasta que no se produce una normalización y aceptación de las conductas e inclinaciones de quien se sale de la norma, se tiene a considerarlo una debilidad del carácter, en el mejor de los casos. 

No hace tanto que hablábamos de Turing, y de cómo en ese momento histórico un analfabeto heterosexual pudo sentirse en un orden superior de la existencia que una de las mentes más brillantes de este siglo, y tristemente es sólo un ejemplo de muchos. Se ha tenido “marica” al cabo de la lengua para cobarde, blando, pusilánime o de voluntad débil… Hoy parece que está en el lenguaje para quedarse, pero creo que casi todos entendemos que se puede decir “eso es una mariconada” porque a uno le puede la vena coloquial, y tener muy interiorizado que ser gay es un atributo neutro como el que es bajito o de Pamplona… Y nosotros aún no tenemos  nuestro propio insulto, así que parece que hay camino por recorrer!

Creo que todo esto va bastante más allá de la buena educación: un ingenio mínimamente agudo puede insultar y desmerecer desde una educación exquisita, y aquí hablamos ya no sólo de palabras. Al pedir respeto lo que yo exijo es ese reconocimiento del otro que se hace imprescindible para la convivencia. Ese enunciado que dice: sé que piensas y vives diferente a mí, y te reconozco no ya sólo el derecho a hacerlo, si no también mi total incompetencia (en el sentido legal) para juzgarlo. Me inhibo de emitir juicio, puesto que no tengo derecho a ello”.

Decir “respeto” aquí al fin y al cabo, es decir primero “a ti que te importa”, luego “somos distintos pero podemos convivir” y al fin “entiendo tus razones, aunque no sean las mías”.

En cuanto al tema que nos ocupa en las entradas anteriores, yo expreso mi respeto dejando que sea el otro el que elija su propio nombre, simplemente. No impondría nunca un término a quien no me invite a usarlo, y no ridiculizaría nunca a quien lo reclame para sí. Para mí los juegos de cornudos y zorras no son tan distintos de los de profesora y estudiante, enfermera y paciente, ginecólogos, monjas, ángeles, demonios, criadas o vaqueros… Y así como entiendo que no por eso voy a empezar a repartir fonendos, cátedras y tridentes, de la misma manera no mezclo el disfraz y el personaje cuando me invitan a representar esta otra partida.

Creo que hacer eso es buena educación, y que entender que cada cual juega a lo que quiere y lo llama como le place, es respeto.


sábado, 9 de marzo de 2013

De palabras... (O de cornudos y zorras...)

Ciertamente la cosa viene de lejos.. XD


Esta entrada es parte de una reflexión mayor pero nace a raíz de un par de comentarios en el blog firmados por el aún escueto "j".

Los comentarios están en la entrada anterior, y quién tenga curiosidad por buscarlos verá que se trató de un intercambio corto, algo intenso pero con un resultado creo que inmejorable. Mi sensación es que j y yo estamos de acuerdo en todo, o casi todo, y probablemente lo que me hacía falta era una nueva entrada que profundizara en por qué digo lo que digo y cómo elijo decirlo, y que tengo ganas de escribir desde aquella de "Presentando mis respetos".

A mi siempre me han gustado y preocupado las palabras, antes y fuera de éste blog. No creo que sea el momento de ponerme a divagar sobre la importancia capital que tienen sobre la naturaleza del propio mensaje. No podemos comunicar casi nada sin ellas, y nuestras elecciones al emplearnas no sólo reflejan lo que queremos decir, si no que lo informan y lo modifican íntimamente hasta que lo que decimos acaba influyendo en lo que pensamos tanto o más que en el sentido contrario.

En algo tan sensible, tan poderoso y que tan fácilmente apela a la emoción con el sexo y los términos sexuales, el tono del lenguaje es capital. Muy conocido es el artículo que lleva años circulando en Internet sobre los usos de cojones y coño en el lenguaje coloquial, sobre como algo es un coñazo, cojonudo, se tiene que hacer por huevos, tiene cojones o nos importa una polla, etc, etc... 

Y a nadie se le escapa que los términos sexuales, te guste o no, los uses o no, se usan a diario al tiempo como apelativos cariñosos y como insultos. Puede gustar más o menos, eso será opinable, pero yo por aquí oigo bastante a las amigas llamarse "chocho" y "chochete" (creo que se nota que no es que me emocione), "pisha" que ya casi ha conseguido alejarse de su origen, y desde luego el curioso fenómeno de que el ubicuo "cabrón", puede decirse con cariño de un amigo, o buscando gresca con un desconocido. Esto desde luego no es privativo del sexo, y uno puede irse a intenciones opuestas si dice que Pepe es "listo" o "un listo", sin ir más lejos. Los ejemplos son infinitos, y desde luego no seré yo quien se meta en ese jardín, para eso quién a quien tenga interés le sugiero comenzar (seguramente lo conocéis ya todos) por el impagable "El Dardo en la Palabra".

Llegando a los comentarios que han precipitado por fin que escriba esta entrada, este es el último de "j", que reproduzco aquí para entrar en situación y porque estoy de acuerdo con él en casi todo! Siempre quise que el muro fuese un diálogo, y recojo encantado el guante. 

------------------------------

[--] cortesías aparte, tengo que decir que el problema de las palabras no es solo emocional. No son solo signos. Las palabras son la verdad. Tienen que ser la verdad. Y cuanto más confusas las hacemos, más perdidos estamos. Cornudo es un hombre al que su mujer le engaña, no un hombre que permite, consiente y hasta induce a su mujer a tener sexo con otros para felicidad de ella y su relación con ella. La diferencia es abismal. Del negro al blanco. Y las consecuencias no te cuento: porque cuando el cornudo se entera del engaño, ya te puedes imaginar para qué le apetece usar los cuernos. ¿O es que las noticias de la así llamada violencia de género son como los anuncios por palabras del periódico? Joder, si no ponemos orden en las palabras, no sé para qué coño escribimos.
¿Que cómo le podemos llamar a un tío que consiente, disfruta y hasta induce a su mujer a follar con otros para reforzar la autoestima sexual de ella, su felicidad y la de la propia pareja? Pues un marido ejemplar. Un gran tío. Un hombre como la copa de un pino. ¡¡¡Un SANTO VARON!!!
Con mis respetos.
j
----------------------------------------------------------------------------------------------

Vamos a aclarar primero algo básico: los "cornudos" y sus "zorras" me merecen el máximo respeto. Como decía ya en la otra entrada, cuando estamos hablando de sexo por diversión para mi se trata de conocer el juego y de jugarlo bien. Pero no confundo a la persona con el "personaje"ni las reglas del juego con las realidades de su vida. La gente que he conocido que vive de esta forma su vida son, en su inmensa mayoría, personas inteligentes, inquietas, con mucho que contar también fuera de estas situaciones y a la que se coge cariño con mucha facilidad.

Además, coincido plenamente con "j" en su análisis del santo varón. Pensando ahora en unos buenos amigos de Granada y otros de Madrid, que ejemplifican bien lo que digo (vosotros sabéis quiénes sois!), no es fácil encontrar una pareja tan compenetrada. El "cornudo" lejos de ser un pobre hombre dejado de lado e ignorado disfruta activamente con las experiencias que viven como pareja, las busca, las fomenta, las prepara y saborea el recuerdo con un placer que hablando con él hace sentir envidia. Y la "zorra" lejos de la falsedad y la mentira clandestina, disfruta abiertamente de su condición con su marido, le hace partícipe, le sonríe encantada durante la experiencia, e intuyo que no se plantearía jamás coger ese camino sin saber que el cornudo comparte su placer y da su beneplácito, esté o no esté físicamente en el momento concreto. (Digo intuyo porque ni se me ha ocurrido ni se me ocurrirá plantearle semejante cosa, no porque dude de ella, desde luego). Habrá mucha gente que no entienda lo que digo porque lo ve desde fuera y no le cabe en la cabeza (de eso también hay una entrada!), pero se trata de parejas de las mejor avenidas que conozco y ciertamente si se mienten no se mienten más que la mayoría, y probablemente mucho menos que todas esas personas que se llevan las manos a la cabeza y luego flirtean y fantasean, cuando no más, sintiéndose culpables y a escondidas.

Dicho esto, el núcleo del pequeño desacuerdo que tenemos j y yo es el de la relación entre la verdad y las palabras. Más bien, entre las personas, su verdad, y las palabras.

Resulta evidente que para mi es muy contradictorio ese "cornudo" denigrado que le produjo rechazo a j y ese "nuevo cornudo" que conoce y disfruta de su condición y se da alegremente ese nombre a sí mismo. Mi uso aquí de la palabra es evidentemente el segundo, y lo apoyo no en mi opinión, si no en la de él.

Siguiendo con el ejemplo de uno de mis amigos, sin ir más lejos, el llega a usar un simpatiquísimo Rudolf con una buena cornamenta como imagen al usar Messenger o Skype, se refiere a sí mismo en esos términos, y a menudo habla de las ganas que tiene de unos buenos cuernos. Es evidente que los disfruta, y que el nombre no es que no le moleste, si no que lo lleva con orgullo. Ante eso, yo simplemente considero que no soy quién para elegir qué otro término debería emplearse. 

No hace mucho tuve una experiencia parecida en el Salón Erótico de Barcelona, donde un colectivo de prostitutas defendía en una charla su derecho a llamarse "putas", diciendo que ellas personalmente preferían ser llamadas "putas", "que es lo que somos", y no tratadas con paños calientes y llamadas "meretrices" o "mujeres de la calle". Por lo que se deducía de lo que exponían (sus palabras, no las mías) se sentían peor consideradas si la gente iba de puntillas alrededor de su condición como si fuese algo vergonzante. Yo ciertamente entiendo esta postura.. 

Siento que a veces, que a algo lo llamen "por su nombre", en especial cuando es un atributo personal susceptible de ser tomado como negativo, es mucho más liberador y anula su poder de hacer daño . Usando la palabra "vulgar" y apoderándose de ella uno evita dejarse empequeñecer por el paternalismo protector de quién le habla y toma el control de un atributo que por otra parte es seguramente cierto, aunque el juicio que merece sea diferente para unos y otros.

La analogía no es exacta con el cornudo, en realidad, pero creo que yo también prefería en su momento que me llamen "enano", "negro" o "maricón" si lo soy, y no me "dulcifiquen" algo que no me produce ninguna vergüenza. El fenómeno desde luego está muy extendido, y aunque quizá desde "fuera" no nos atrevamos o incluso no debamos atrevernos, en mi propia ciudad los gays se llaman uno a otro "maricón" o incluso "maricona" a gritos por la calle, los negros hasta en las películas se llaman negrata el uno al otro, y los enanos.. pues intuyo que lo mismo! (La cita friki del día serían estas citas de Tyrion Lannister pidiendo que le llamen enano).

Por acabar, o al menos de momento, mi idea sobre todo esto se basa en lo mismo que se basa mi juicio sobre casi todo: la primacía de la libertad individual. Puesto que estamos obligados a elegir determinadas palabras para referirnos a determinadas realidades, mi postura es que quien las elija sea quien las vive y se define por ellas. Cuando se da por ejemplo un caso de cambio de sexo, siempre surgen dudas: nació Ivan, XY, y ahora es Ivana, con una cintura delicada y dos poderosas razones.. es él, o es ella? Pues ni idea: es lo que él / ella decida ser, y así me referiré yo siempre, no me corresponde a mi decidirlo ni juzgarlo. 

Cuando me refiera a "tí", en abstracto, te llamaré negro, de color, puta, escort, enano, gordo, rellenito, paralítico, discapacitado, o tantos otros términos, según TÚ elijas, sin arrogarme en ningún caso el derecho a decidir si te resulta ofensivo un término vulgar, un eufemismo victoriano, o realmente no podría importarte menos.

De la misma manera, continuaré llamando a mi amigo cornudo, desde el cariño y el respeto que me merece, y a su mujer zorra, desde el placer que me proporcionan su forma de ser y su compañía, y jugando con ellos a lo que a los tres nos apetezca, que al menos a mi no me está mirando ningún señor con barba desde una nube para echarme nada en cara... y así seguiré hasta el día en que ellos me digan  otra cosa.

Y sólo espero de tí, lector, la misma deferencia.


[Editado] Por poner una última nota y en deferencia a "j", se me ocurre para aquellas parejas que no gusten de estos términos pero no conozcan otros, que podríamos usar por ejemplo los del hombre "consentidor" y la mujer "libertina", probablemente menos cargados de connotaciones previas. y puesto que yo ya he dicho que llamaré a cada cuál como él prefiera ser llamado, los usaría encantado. Qué os parece? Creéis que tendrían buena acogida? [Editado]



martes, 26 de febrero de 2013

Aberraciones Sexuales II/? Gaëtan Dugas y el descubrimiento del SIDA



Estoy gratamente sorprendido por la buena acogida que hace unos días tuvo en el blog la historia de Alan Turing. :) Si algo bueno tiene este invento de los blogs es que te permiten seguir tus gustos o incluso tu capricho acerca de lo que escribes, y bastante de eso ha tenido ya este muro, en forma de volantazos y cambios de tono.

Hasta que vuelvan las ganas de correrías y travesuras, y con ellas nuevas historias que contar (quedan aún muchas "antiguas" no contadas, pero no es éste el momento), nuestro post de esta semana seguirá explorando las "Aberraciones Sexuales" que se me vayan ocurriendo, repasando curiosidades y reflexiones que quiero compartir con vosotros, y de las que espero que todos aprendamos!

Gaëtan Dugas es al mismo tiempo víctima y verdugo en esta historia, que me ha vuelto a la memoria mientras escribía uno de los próximos posts titulado "Sexo Seguro", y su vida como reflejo de una época y en cierta forma como protagonista de ella, el hilo conductor de esta entrada, de camino hacia esas otras reflexiones sobre el sexo seguro y nuestra responsabilidad hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Permitidme una vez más que os recomiende RadioLab, y la pieza que ha servido para inspirar la forma y el contenido de esta entrada:


Dugas es el "paciente cero" por excelencia de la era moderna y su historia me ha despertado reflexiones contradictorias y que incorporaré también a la sempiterma "Sexo Seguro".

Vamos a hacer un experimento llamado "la entrada inversa", a ver si cuela.. Os animo, simplemente, a que escuchéis la pieza que os propongo, y a que si os inspira algo, la comentemos. La entrada la escribiré después, y quizá así por una vez saquemos algo en claro? XD

En cualquier caso cabe disculparme por una ausencia de un mes entero, aunque quien me conozca de veras sabrá que está justificada, y por qué. El blog no desaparecerá, pero evidentemente es un hecho subordinado al conjunto de mi vida, y cuando la vida está desordenada, el blog no está, obviamente entre las prioridades.

Me ayudáis pues, con esta entrada inversa? con una pluma colectiva? :)

viernes, 1 de febrero de 2013

Fiesta de Fantasiascuckold!



Hoy una entrada corta para hacer honor a la petición de un compañero bloguero (mucho más conocido que este rinconcito nuestro) que ha tenido la iniciativa de organizar una fiesta a la que me encantaría asistir y quiere darle la máxima difusión!

Como probablemente yo no pueda hacerlo... Os animo a los que leáis esto y podáis, a que no lo dudéis un momento, y luego a que nos hagáis un buen reportaje, no? :) Aunque quien sabe? Quedan tres semanas, y uno es de los que no saben decir que no a una buena fiesta!

Aquí os dejo su cartel, y el enlace a la fiesta.. Si alguien va a asistir, que nos lo cuente!

Seguro que será un éxito! Toda la información abajo en el enlace!

Fiesta Cuckold el 21 de Febrero en Training Events (Barcelona).

No sabéis la envidia que me da.. ;)




sábado, 26 de enero de 2013

Lo mejor de 2012... II/II



Acabamos el repaso iniciado en el post anterior y yo os recuerdo una vez más.. Un blog se alimenta de tus comentarios! ;)

Salud y a disfrutar!


De putas baratas...

O de cómo es que estoy a su favor y "en su contra".



O de cuál debe ser en mi opinión la "etiqueta" básica en el trato con parejas liberales...



O de por qué no consigo aburrirme de todo esto.



Ah... que el título no habla por sí mismo? XD



Pues eso.. que vivan el sexismo y los hombres que exhiben a las mujeres.. XD




Pues eso.. a culturizarse!


La falacia de lo natural...

La falacia de lo natural (II)

O de cómo empecé a sentirme cómodo en el blog y soltar mis proverbiales "rollos".. quedáis avisados!


Bonshira...

El origen de "Bonshira".. contado por Bonsay!

El origen de "Bonshira"... ¡Contado por Shira!

Las visitas más deseadas...

O de cómo nace un mito... ;) Hay mucho más de Bonshira.. pero para eso si que os voy a  hacer bucear..  y además, os puedo asegurar que merecerá la pena! ;)


La Pluma de Eva...

Puesto que no podía faltar nuestra musa Eva, gran amiga y alma de la UGB. ;)


Por fiiiiin! (Por fin pude conocer a Maeba, claro!...

La andanza más popular del cuarto muro, y una graaaan experiencia.. ambas cosas gracias a su protagonista indiscutible! ;)


No quiero "convencer" a tu mujer...

Creo que esta entrada se explica por sí misma!


Falsa dicotomía, falso espectro...

Esta la pongo sólo porque no la ha leído ni Dios en su día.. XD


Disonancia cognitiva... (o de salud sexual)

Cuantos somos si no somos sólo uno?


Chrystal la lectora...

El primer experimento auditivo del cuarto muro!

Nina al otro lado del espejo...

O de la primera valiente que cruzó el cuarto muro tras conocer de mis andanzas solamente por aquí.. ;)

Olvidos problemáticos...

De lo que le pasó a la incauta Olvido...